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Agencia Boliviana de Información - Dirección Nacional
de Comunicación Social, lunes 1 de mayo de 2006
Presidencia de la República
GACETA OFI CIA L DE BOLIVIA
EVO MORALES AYMA, PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPUBLICA
CONSIDER ANDO:
Que en históricas jornadas de lucha, el pueblo ha conquistado
a costa de su sangre, el derecho de que nuestra riqueza hidrocarburífera
vuelva a manos de la Nación y sea utilizada en beneficio
del país.
Que en el Referéndum Vinculante de 18 de julio de 2004, a
través de la contundente respuesta a la pregunta 2, el Pueblo
ha decidido, de manera soberana, que el Estado Nacional recupere
la propiedad de todos los hidrocarburos producidos en el país.
Que de acuerdo a lo expresamente dispuesto en los Artículos
136, 137 y 139 de la Constitución Política del Estado,
los hidrocarburos son bienes nacionales de dominio originario, directo,
inalienables e imprescriptibles del Estado, razón por la
que constituyen propiedad pública inviolable.
Que por mandato del inciso 5 del Articulo 59 de la Constitución
Política del Estado, los contratos de explotación
de riquezas nacionales deben ser autorizados y aprobados por el
Poder Legislativo, criterio reiterado en la sentencia del Tribunal
Constitucional 0019/2005 de 7 de marzo de 2005.
Que esta autorización y aprobación legislativa constituye
fundamento del contrato de explotación de riquezas nacionales
por tratarse del consentimiento que otorga la nación, como
propietaria de estas riquezas, a través de sus representantes.
Que las actividades de exploración y producción de
hidrocarburos se están llevando adelante mediante contratos
que no han cumplido con los requisitos constitucionales y que violan
expresamente los mandatos de la Carta Magna al entregar la propiedad
de nuestra riqueza hidrocarburífera a manos extranjeras.
Que ha expirado el plazo de 180 días, señalado por
el Articulo 5 de la Ley 3058 de 17 de mayo de 2005 Ley de Hidrocarburos,
para la suscripción obligatoria de nuevos contratos.
Que el llamado proceso de capitalización y privatización
de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos - YPFB ha
significado no sólo un grave daño económico
al Estado, sino además un acto de traición a la patria
al entregar a manos extranjeras el control y la dirección
de un sector estratégico, vulnerando la soberanía
y la dignidad nacionales.
Que de acuerdo a los Artículos 24 y 135 de la Constitución
Política del Estado, todas las empresas establecidas en el
país se consideran nacionales y están sometidas a
la soberanía, leyes y autoridades de la República.
Que es voluntad y deber del Estado y del Gobierno Nacional, nacionalizar
y recuperar la propiedad de los hidrocarburos, en aplicación
a lo dispuesto por la Ley de Hidrocarburos.
Que el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos,
como también el Pacto de los Derechos Económicos y
Culturales, suscritos el 16 de diciembre de 1966, determinan que:
todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas
y recursos naturales, sin perjuicio de las obligaciones que derivan
de la cooperación económica internacional basada en
el principio del beneficio reciproco, así como del derecho
internacional. En ningún caso podrá privarse a un
pueblo de sus propios medios de subsistencia.
Que Bolivia ha sido el primer país del Continente en nacionalizar
sus hidrocarburos, en el año 1937 a la Standard Oil Co.,
medida heroica que se tomó nuevamente en el año 1969
afectando a la Gulf Oil, correspondiendo a la generación
presente llevar adelante la tercera y definitiva nacionalización
de su gas y su petróleo.
Que esta medida se inscribe en la lucha histórica de las
naciones, movimientos sociales y pueblos originarios por reconquistar
nuestras riquezas como base fundamental para recuperar nuestra soberanía.
Que por lo expuesto corresponde emitir la presente disposición,
para llevar adelante la nacionalización de los recursos hidrocarburíferos
del país.
EN CONSEJO DE MINISTROS DECRETA:
ARTICULO 1.- En ejercicio de la soberanía nacional, obedeciendo
el mandato del pueblo boliviano expresado en el Referéndum
vinculante del 18 de julio del 2004 y en aplicación estricta
de los preceptos constitucionales, se nacionalizan los recursos
naturales hidrocarburíferos del país. El Estado recupera
la propiedad, la posesión y el control total y absoluto de
estos recursos.
ARTICULO 2.-
I. A partir del 1 de mayo del 2006, las empresas petroleras que
actualmente realizan actividades de producción de gas y petróleo
en el territorio nacional, están obligadas a entregar en
propiedad a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos
YPFB, toda la producción de hidrocarburos.
II. YPFB, a nombre y en representación del Estado, en ejercicio
pleno de la propiedad de todos los hidrocarburos producidos en el
país, asume su comercialización, definiendo las condiciones,
volúmenes y precios tanto para el mercado interno, como para
la exportación y la industrialización.
ARTICULO 3.-
I. Sólo podrán seguir operando en el país las
compañías que acaten inmediatamente las disposiciones
del presente Decreto Supremo, hasta que en un plazo no mayor a 180
días desde su promulgación, se regularice su actividad,
mediante contratos, que cumplan las condiciones y requisitos legales
y constitucionales. Al término de este plazo, las compañías
que no hayan firmado contratos no podrán seguir operando
en el país.
II. Para garantizar la continuidad de la producción, YPFB,
de acuerdo a directivas del Ministerio de Hidrocarburos y Energía,
tomará a su cargo la operación de los campos de las
compañías que se nieguen a acatar o impidan el cumplimiento
de lo dispuesto en el presente Decreto Supremo.
III. YPFB no podrá ejecutar contratos de explotación
de hidrocarburos que no hayan sido individualmente autorizados y
aprobados por el Poder Legislativo en pleno cumplimiento del mandato
del inciso 5 del Artículo 59 de la Constitución Política
del Estado,
ARTICULO 4.-
I. Durante el período de transición, para los campos
cuya producción certificada promedio de gas natural del año
2005 haya sido superior a los 100 millones de pies cúbicos
diarios, el valor de la producción se distribuirá
de la siguiente forma: 82% para el Estado (18% de regalías
y participaciones, 32% de Impuesto Directo a los Hidrocarburos IDH
y 32% a través de una participación adicional para
YPFB), y 18% para las compañías (que cubre costos
de operación, amortización de inversiones y utilidades).
II. Para los campos cuya producción certificada promedio
de gas natural del año 2005 haya sido menor a 100 millones
de pies cúbicos diarios, durante el período de transición,
se mantendrá la actual
distribución del valor de la producción de hidrocarburos.
III. El Ministerio de Hidrocarburos y Energía determinará,
caso por caso y mediante auditorias, las inversiones realizadas
por las compañías, así como sus amortizaciones,
costos de operación y rentabilidad obtenida en cada campo.
Los resultados de las auditorias servirán de base a YPFB
para
determinar la retribución o participación definitiva
correspondiente a las compañías en los contratos a
ser firmados de acuerdo a lo establecido en el Artículo 3
del presente Decreto Supremo.
ARTICULO 5.-
I. El Estado toma el control y la dirección de la producción,
transporte, refinación, almacenaje, distribución,
comercialización e industrialización de hidrocarburos
en el país.
II. El Ministerio de Hidrocarburos y Energía regulará
y normará estas actividades hasta que se aprueben nuevos
reglamentos de acuerdo a Ley.
ARTICULO 6.-
I. En aplicación a lo dispuesto por el Artículo 6
de la Ley de Hidrocarburos, se transfieren en propiedad a YPFB,
a título gratuito, las acciones de los ciudadanos bolivianos
que formaban parte del Fondo de Capitalización Colectiva
en las empresas petroleras capitalizadas Chaco SA., Andina SA. y
Transredes SA.
II. Para que esta transferencia no afecte el pago del BONOSOL, el
Estado garantiza la reposición de los aportes por dividendos,
que estas empresas entregaban anualmente al Fondo de Capitalización
Colectiva.
III. Las acciones del Fondo de Capitalización Colectiva que
están a nombre de las Administradoras de Fondos de Pensiones
en las empresas Chaco SA., Andina SA. y Transredes SA. serán
endosadas a nombre de YPFB.
ARTICULO 7.-
I. El Estado, recupera su plena participación en toda la
cadena productiva del sector de hidrocarburos.
II. Se nacionalizan las acciones necesarias para que YPFB controle
como mínimo el 50% más 1 en las empresas Chaco SA.,
Andina SA., Transredes SA., Petrobrás Bolivia Refinación
SA. y Compañía Logística de Hidrocarburos de
Bolivia SA.
III. YPFB nombrará inmediatamente a sus representantes y
síndicos en los respectivos directorios y firmará
nuevos contratos de sociedad y administración en los que
se garantice el control y la dirección estatal de las actividades
hidrocarburíferas en el país.
ARTICULO 8.-
En 60 días, a partir de la fecha de promulgación del
presente Decreto Supremo y dentro del proceso de refundación
de YPEB, se procederá a su reestructuración integral,
convirtiéndola en una empresa corporativa, transparente,
eficiente y con control social.
ARTICULO 9.-
En todo lo que no sea contrario a lo dispuesto en el presente Decreto
Supremo, se seguirán aplicando los reglamentos y normas vigentes
a la fecha, hasta que sean modificados de acuerdo a ley. Los Señores
Ministros de Estado, el Presidente de YPFB y las Fuerzas Armadas
de la Nación, quedan encargados de la ejecución y
cumplimiento del presente Decreto Supremo.
Es dado en el Palacio de Gobierno de la ciudad de La Paz, al primer
día del mes de mayo del año dos mil seis.
FDO. EVO MORALES AYMA. David Choquehuanca Céspedes, Juan
Ramón Quintana Taborga, Alicia Muñoz Alá, Walker
San Miguel Rodríguez, Carlos Villegas Quiroga, Luis Alberto
Arce Catacora, Abel Mamani Marca, Celinda Sosa Lunda, Salvador Ric
Riera, Hugo Salvatierra Gutiérrez, Andrés Solíz
Rada, Walter Villarroel Morochi, Santiago Alex Gálvez Mamani
Ministro de Trabajo e Interino de
Justicia, Félix Patzi Paco, Nila Heredia Miranda.
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