|
Don Evo Morales Ayma
Presidente Constitucional de la República
Excelentísimo señor Presidente:
El 17 de mayo pasado, hice saber a su persona la urgencia que tengo
de alejarme del gabinete por razones personales. En esa oportunidad,
a pedido suyo y del señor Vicepresidente Álvaro García
Linera, acepté mantenerme en el cargo de Ministro de Hidrocarburos
y Energía por un tiempo adicional. Considero que ese lapso
se ha cumplido, razón por la que presentó mi renuencia
irrevocable.
Aprovecho la oportunidad para dejar constancia del patriotismo
con que dirige los destinos del país, razón por la
que siento agradecimiento por haberme permitido acompañarlo
en la histórica nacionalización del gas y del petróleo,
del primero de mayo pasado.
Es el momento de recordar que la nacionalización impulsó
de forma decisiva el proceso de recuperación de la dignidad
y autoestima de nuestro pueblo que las políticas neoliberales
y racistas pretendieron aplastar de manera definitiva. Gracias a
la nacionalización, el país ha recuperado alrededor
de 200.000 millones de dólares en reservas de gas y petróleo,
cuyo valor pretendían anotar las compañías
petroleras en las bolsas de valores como si fueran suyas.
Si bien no logramos incluir en el decreto de primero de mayo la
expropiación de las acciones necesarias de Chaco, Andina
y Transredes, a fin de que YPFB controle de inmediato el 50 más
uno del paquete accionario de las mismas, conseguimos, por lo menos,
que la empresa estatal esté representada, aunque minoritariamente,
por ahora, en sus directorios, después que las acciones que
estaban en poder de las AFPs fueran transferidas a Yacimientos.
La Resolución Ministerial 202/206, de 25 de agosto pasado,
obligó a Petrobrás, Andina y Repsol a pagar 32 millones
de dólares mensuales, en cumplimiento del artículo
cuarto del decreto de nacionalización, que dispone la participación
del 32 % adicional por la explotación de los mega campos
Sábalo y San Alberto. Por ese concepto, YPFB ha recaudado
64 millones de dólares y en próximos meses contará
con otros 96 millones.
Como lo dispone el Decreto de Nacionalización, el Ministerio
organizó, con total transparencia, las auditorias a las compañías
petroleras que operan en el país, cuyos resultados permitirán
a YPFB firmar nuevo contratos en condiciones ventajosas.
En el convenio de venta de gas a la Argentina, conseguimos que
el vecino país se comprometa a construir, mediante un crédito
preferencial, una planta separadora de líquidos en Yacuiba,
de propiedad de Bolivia, que debe procesar la totalidad del gas
vendido al vecino país, la que entrará en funcionamiento
el momento en que se amplíen los volúmenes de exportación
pertinentes. Ahora Bolivia debe autorizar a la Argentina sus futuras
exportaciones de gas a terceros países.
El Ministerio ha terminado el anteproyecto de ley de reorganización
integral de YPFB, que en próximos días será
remitido al Congreso de la República. También se halla
a punto de concluir el balance energético nacional, que había
dejado de elaborarse desde 1996. Se ha conseguido, asimismo, la
designación del directorio de la entidad petrolera estatal,
que debe conducir la empresa.
Nada de lo aquí mencionado hubiera podido lograrse sin la
lucha heroica de nuestro pueblo y de los movimientos sociales que
el 17 de octubre de 2003, cambiaron nuestra historia, al expulsar
a los principales políticos neoliberales que tanto daño
causaron a Bolivia y que fueron aplastados con su victoria electoral
del 18 de diciembre pasado.
En la oportunidad, hago extensivo mi agradecimiento al Vicepresidente
Álvaro García Linera, a los hombres y mujeres que
integran su gabinete, así como a dirigentes y parlamentarios
que respaldan el proceso revolucionario, de cuya entrega y sacrificio
he sido testigo. Finalmente, manifiesto mi gratitud a las personas
leales que trabajaron conmigo en el Ministerio de Hidrocarburos
y Energía, con cuya dedicación y amistad conté
en todo momento.
Reciba, compañero y hermano Presidente, mi abrazo fraterno..
Andrés Soliz Rada
|