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Buenos Aires, 4 de mayo de 2006
Sr. Presidente de la República
Dr. Néstor Kirchner
S/D
De nuestra mayor consideración
Agradeciendo su gentileza de recibirnos y en representación
del Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional
Orientadora (MORENO), integrado por diversas organizaciones de ex
trabajadores del petróleo, el gas, la energía eléctrica,
la Asociación de profesionales de la CNEA y destacados técnicos
y especialistas, hemos considerado conveniente dirigirle la presente
carta, en la que sintetizamos nuestras opiniones, fundadas en los
siguientes razonamientos:
El contexto internacional y las crecientes demandas de energía
que el país necesita y que el mercado ha demostrado ser incapaz
de asegurar, han generado el sentimiento mayoritario de que la planificación,
producción, transporte y comercialización de los bienes
energéticos por parte del Estado Nacional, constituye una
de las herramientas básicas para el creciente desarrollo
económico del país.
El MORENO ha venido insistiendo en que la desregulación energética
que iniciara Carlos Menem junto a Roberto Dromi y Domingo Cavallo
en los años 90, ha sido una aventura de grandísimas
pérdidas que cambió la tradicional política
del Estado que la Argentina venía desarrollando en la mayor
parte del Siglo XX. Con grandes dirigentes nacionales de la talla
de Jorge Newbery, Hipólito Yrigoyen, Enrique Mosconi, Marcelo
T. de Alvear, Juan D. Perón, Julio V. Canessa, Arturo Sampay
y Arturo U. Illia.
Más allá de las diferentes consideraciones ideológicas,
lo que es evidente es que después de quince años de
privatizaciones, este modelo es incapaz de asegurar el crecimiento
económico del país y nos coloca al borde de una crisis
energética. Insistir en él es una suerte de suicidio
energético. Cualquier medida que prolongue las adoptadas
por el gobierno menemista, implica desconocer el carácter
estratégico de los hidrocarburos y la necesidad de garantizar
a todos los argentinos el uso y goce de bienes que les pertenecen,
porque la energía antes que un commodity es un derecho humano
y un bien social.
EL FRACASO DEL MODELO NEOLIBERAL ENERGÉTICO:
El cambio radical de política petrolera que implementó
Carlos Menem tuvo, entre otras, las siguientes consecuencias:
1) Precio internacional: los argentinos hemos venido pagando los
combustibles a un precio mucho mayor del que pagábamos, que
tiene como referencia el precio del mercado internacional y no los
costos internos.
2) Incumplimientos de las concesionarias: las petroleras no cumplieron
con las obligaciones contractuales de mantener y ampliar el nivel
de las reservas con inversiones en exploración y perforación
de nuevos pozos. El nivel de reservas ha disminuido a un tercio
de las existentes antes de la privatización.
3) Ausencia de control del ambiente: la contaminación del
medio ambiente y las napas de agua es creciente en casi todos los
yacimientos del país, donde no hay autoridad de control ni
reparación del daño causado.
4) Falta de inversiones en gas natural: no se construyó ni
un metro de gasoducto para el mercado interno; el 40% de la población
carece de gas natural y está obligada a pagar la garrafa
a precios extraordinarios.
5) Importación de energías: podemos decir, que habiendo
logrado nuestro país el abastecimiento energético,
hoy está obligado a importar diesel, fuel oil y electricidad.
El mercado ha demostrado su fracaso para producir un abastecimiento
energético que pueda satisfacer el creciente desarrollo económico
argentino.
6) Fraccionamiento del subsuelo: también podríamos
apuntar como política equivocada que se sigue manteniendo
el criterio de otorgar a las provincias el dominio jurisdiccional
del subsuelo, que no existe en el mundo, esbozado en los numerosos
proyectos modificatorios de la actual Ley Nº 17.319. Sólo
cabe tener una política nacional y una explotación
centralizada en lo político y operativo, sin que ello implique
desconocer los derechos de las Provincias en cuanto a la participación
en las riquezas generadas.
7) La liberación del precio del gas en boca de pozo: esta
medida fue dispuesta por los decretos Nº 180 y 181, cuando
ante los faltantes de marzo del 2004 correspondía el retiro
liso y llano de la concesión de explotación, significa
la entrega al oligopolio productor a todos los usuarios no domésticos;
en este esquema, los más perjudicadas serán las PYMES,
que deberán aceptar las exigencias o cerrar sus plantas.
8) Fraude Contable: en marzo de este año los argentinos nos
enteramos que Repsol-YPF había declarado como propias un
20% de reservas que no le correspondían. Entendemos que el
gobierno tiene la obligación de exigir una explicación
a la empresa por esta anomalía.
9) Los ilícitos petroleros de los 90: no se han iniciado
investigaciones referidas a los ilícitos de la Década
de los 90'; por ejemplo, los que derivan de los inconstitucionales
Decretos Desreguladores de 1989 (Nº 1.055; 1.212 y 1.589) firmados
por Menem y el ministro Roberto Dromi, tales como la acumulación
de áreas que superen el número de cinco (Ley Nº
17.319) y la conversión de contratos de obras y servicios
en concesiones de explotación, maniobra expresamente declarada
de nulidad absoluta por la Ley citada. La escandalosa prórroga
de la concesión de Loma de la Lata en la gestión De
la Rúa, con 17 años de anticipación sigue vigente,
al igual que las de Ramos y Acambuco durante la gestión menemista.
La primera venta de YPF a U$U 19 la acción (cuando su valor
real era de 36 dólares), sin tasación oficial previa
(solamente fue tasada por Firts Boston y Merryl Lynch) constituye
un ilícito de una magnitud tal que debe ser investigado.
10) La irracional política exportadora de hidrocarburos:
el mantenimiento de las exportaciones es manifiestamente inconstitucional;
en efecto, la Constitución Nacional determina que los recursos
deben ser explotados racionalmente y en beneficio de las generaciones
presentes y futuras, cuyo derecho debe ser preservado. Además,
estas exportaciones son negocios entre empresas privadas que han
sido mal autorizadas por los distintos Secretarios de Energía
y deben dejar de ser avaladas por el Estado Nacional. Desde el punto
de vista del derecho internacional, el Protocolo firmado con Chile
no tiene jerarquía constitucional de Acuerdo. Además,
la Ley de Hidrocarburos exige mantener un adecuado nivel de reservas
-hoy inexistente- y prioriza el autoabastecimiento.
HACIA UN NUEVO MODELO ENERGÉTICO
En el profundo convencimiento de que somos los pueblos -no los empresarios
privados- los dueños de los recursos naturales y quienes
determinamos su forma de explotación y distribución,
es necesario reintegrar al Patrimonio Nacional los recursos y activos
que pertenecían a las grandes empresas nacionales y provinciales,
como también preparar un Plan Energético Integral
que establezca la exclusiva administración estatal y la ampliación
de sus disponibilidades.
Ante el conflictivo escenario internacional y la creciente disminución
de nuestras reservas el MORENO propone las siguientes medidas:
1) RECUPERACIÓN DE ÁREAS QUE VIOLAN LA LEY: Debe concretarse
La Revolución de la Ley para que el Estado Nacional recupere
aquellas áreas que han sido entregadas en base a disposiciones
de los Decretos Desreguladores de 1989 citados en esta nota. Idéntica
actitud cabe para las áreas que pertenecían a la YPF
estatal que fueran transformadas en concesiones de explotación
y permisos de explotación por la Ley de Privatización
de YPF; en este caso, debe desconocerse el Decreto Nº 1.108/93
que las prorroga indebidamente. También es necesario declarar
la nulidad de las prórrogas ilegítimas de Loma de
la Lata, Acambuco y Ramos. Las áreas recuperadas deben ser
asignadas a ENARSA, cuya ley de creación debe ser modificada
transformándola en una Sociedad del Estado.
2) GRAN EMPRESA ENERGÉTICA PÚBLICA: Enarsa, convertida
en Enarse, debe dejar de ser una mera oficina de distribución
de concesiones a multinacionales que no tiene yacimientos ni recursos.
Enarsa debe convertirse en una real empresa energética integrada
con recursos, yacimientos, transporte, refinería y bocas
de expendio propias. Consecuentemente, la nueva Ley de Hidrocarburos
debe asegurar para el Estado Nacional el dominio jurisdiccional
de todo el subsuelo de la Nación y convertir a Enarse en
el único concesionario.
3) DEROGACIÓN DE LOS DECRETOS DESREGULATORIOS DE 1989: debe
considerarse a todas las actividades integrantes del ciclo económico
de los hidrocarburos como un servicio público, íntegramente
regulado; para ello, cabe derogar los decretos desregulatorios de
1989 y los Nº 180 y 181 de 2004, que liberan el mercado del
gas entregándolo al oligopolio internacional que extrae el
92 % del total.
4) AUDITORÍA DE RESERVAS Y DE COSTOS CON TÉCNICOS
Y PROFESIONALES ARGENTINOS: consideramos necesaria, como primera
y urgente medida, la realización de una auditoría
de reservas por parte de técnicos independientes de las petroleras.
En la Ley de creación de ENARSA, se le adjudica la formación
de un Banco de Datos; nadie ignora que los datos esenciales para
sustentar cualquier política son los referidos a las reservas.
Transcurridos casi dos años desde que iniciara su funcionamiento
nada se ha concretado. Recientemente, ante presentaciones de Repsol
YPF SA ante los organismos de control donde cotiza sus acciones,
disminuyendo sus reservas, la Secretaría de Energía
solamente ha modificado la periodicidad de la presentación
de las Declaraciones Juradas y la repetición del Auditor
contratado por la sociedad, lo cual resulta totalmente insuficiente,
pues no se audita en serio y se sigue aceptando como verdad la palabra
de las petroleras.
5) SUSPENDER LAS EXPORTACIONES: deben ser suprimidas de inmediato
contemplando el plazo mínimo para que los consumos domiciliarios
de los países receptores puedan adecuarse al lógico
problema de la sustitución.
6) DESGRAVACIÓN Y BENEFICIOS A LAS PETROLERAS: debe retirarse
el Proyecto de Desgravaciones y Beneficios para las Inversiones
en Exploración. Mientras en el mundo se discuten los contratos
a favor de los pueblos por el aumento espectacular que ha sufrido
el crudo en los últimos tiempos, este proyecto no solamente
está a contramano de los tiempos sino que no reconoce antecedentes
en el continente y premia a quienes no invirtieron en los últimos
15 años, como también derogarse la Ley de Promoción
de Inversiones en Infraestructura, conocida como Ley Techint.
7) DETERMINAR EL REAL PRECIO DE LAS PRIVATIZACIONES HIDROCARBURÍFERAS:
Los objetivos nacionales de la política deben ser recapturar
los activos energéticos. A tales fines, será necesario
auditar el precio real de privatizaciones y el valor de sus reservas
actuales.
8) RECUPERAR REPSOL YPF: El gobierno nacional tiene director y síndico
titular y suplente en el directorio de esta compañía.
Siendo poseedor de la Acción de Oro de YPF S.A. la misma
limita sus operaciones de transferencia sin autorización
argentina. En consecuencia el valor internacional de esta compañía
depende del poder de decisión argentino y de las áreas
que le han sido concesionadas El MORENO sostiene que la mejor inversión
que puede hacer el gobierno nacional es recuperar el poder de decisión
de esta compañía.
9) LA FAVORABLE COYUNTURA LATINOAMERICANA: El gobierno nacional
debe aprovecharla para poder reconstruir su petrolera nacional y
junto con los países hermanos constituir una gran empresa
al servicio de nuestros pueblos.
Comprenderá Ud. que son varias las inquietudes que nos preocupan.
Requerimos de Ud. que se ponga al frente de la recuperación
de nuestros recursos más estratégicos y valiosos y
encabece, tal como lo ha concretado el Presidente de Bolivia, una
cruzada patriótica similar.
Quedando a su disposición para todo aquello que estime conveniente,
lo saludamos muy atentamente
Fernando Pino Solanas, Presidente
Félix Herrero, Gustavo Calleja, José Rigane, Vicepresidentes
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