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...le pongo de manera fehaciente en conocimiento de todos
los instrumentos legales que tiene en su favor a los efectos de
revertir esta política petrolera. Así reza parte
del final de la carta que la Dra. Alejandra Dibo envió el
22 de mayo al Presidente argentino Néstor Kirchner. La misma
fue sumada a la causa penal 8568/99 que, con sus 21 cuerpos, ya
alcanza un metro de altura en el Juzgado Federal Nº11 a cargo
del Juez Carlos Bonadío.
La empresa Repsol acrecienta sus franquicias en base al patrimonio
de los países latinoamericanos y parte de Indonesia, ya que
su país de origen no tiene cuencas hidrocarburíferas
de importancia. La actualmente denominada Repsol YPF S.A. -ya que
presionó en 2000 para fusionar las dos empresas-, obtiene
sus regalías de los campos gasíferos de Camisea en
Perú, es socia de Petrobrás, por lo cual explota el
petróleo de Brasil y Bolivia y, en conjunto con la empresa
Occidental Petroleum, extrae petróleo de la cuenca de Arauca
en Colombia, donde está denunciada por Amnistía Internacional
de financiar a grupos militares que matan civiles. En Argentina
es repudiada por la comunidad Lonko Purán de la provincia
de Neuquén por usurpar sus tierras en nombre del petróleo
y, tras cartón, los mapuches sólo reciben represión
de la policía neuquina. Los ex trabajadores de YPF y Petroquímica
de Mosconi empresas anexadas al activo de Repsol- denunciaron
penalmente a la empresa española por comprar en forma fraudulenta
sus acciones en litigio.
La ley 26.939, llamada de Reforma del Estado, determinaba que los
trabajadores de las empresas a privatizar (texto de 1989), eran
los dueños del 10 por ciento accionario, denominado Programa
de Propiedad Participada. De ellos surge entonces la demanda penal
8568/99 YPF s/ daños de acción pública
donde se les imputan los cargos de defraudación, malversación
y asociación ilícita a 33 directivos de la empresa,
a agentes de bolsa internacional y a gran parte de los funcionarios
y ministros que participaron de las ventas de acciones en 1997 y
1999. También le exigen a Repsol que les pague el dinero
correspondiente a sus acciones, hoy en manos de la empresa ibérica
gracias a Menem y sus socios, algunos de los cuales están
mimetizados en las filas kirchneristas.
El jueves 8 de este mes, la doctora Alejandra Dibo, en representación
de los ex trabajadores demandantes (hay unos 1500 que participan
en la causa de 40 mil que la privatización dejó en
la calle), anexó a la causa 8568/99 la carta enviada por
ella al Presidente Kirchner el 22 de mayo pasado. En el reclamo
epistolar la letrada denunció la venta fraudulenta de las
acciones de sus demandantes en el convenio que realizó Repsol
con el gobierno de Menem el 20 de enero de 1999, para comprar, por
adjudicación directa, el restante accionario estatal. También
remarca la responsabilidad de la actual funcionaria de la Auditoria
General de al Nación, la contadora Alessandra Minnicelli,
quien es esposa del Ministro de Infraestructura y Planeamiento,
Julio De Vido. La funcionaria fue Síndica suplente de las
acciones clase A, B y C en el directorio de YPF S.A. desde el 30
de Abril del año 1996 hasta el 14 de Octubre de 1999. Por
ello es co-responsable por inacción y/u omisión
como reza la ley 12.962 de Sociedades de Economía Mixta,
de los hechos fraudulentos en la venta de acciones de YPF S.A. a
Repsol S.A.
A partir de ello la doctora recordó al presidente que debería
declarar nulos los contratos con Repsol y reclamar el dinero
que nos fue robado por la firma ibérica, que extrae en forma
irracional nuestros recursos no renovables, permitiendo el copamiento
fraudulento en toda Latinoamérica. En la carta se explicita
la necesidad de recuperación del patrimonio nacional a partir
de la anulación de las O.P.A. (Oferta Pública de Adquisición)
de 1997 y 1999 que reguló las dos ventas más importantes
de acciones a Repsol S.A.
La causa 8568/99 se encuentra en el juzgado federal Nº 11
a cargo del Juez Carlos Bonadío, actualmente apuntado por
el gobierno para adelantarle su jubilación, por anteriores
apegos al gobierno menemista. Bonadío pidió licencia
desde el 2 de mayo, fecha aproximada en que debía exigir
la extradición de Alfonso Cortina de Alcocer, ex director
de Repsol S.A. en España y uno de los principales actores
de la venta. Lo interesante de la situación es que, si bien
sigue de licencia, Bonadío es quien firma los oficios.
En la carta al presidente argentino se relata el accionar del gobierno
y la empresa Repsol S.A. para hacerse adjudicataria del 14,99 por
ciento que controlaba el Estado Nacional. El 20 de enero de 1999
la empresa entregó una oferta de compra al Estado y ese mismo
día se firmó la carta Convenio YPF, en
ella se arregló que la empresa recibiría por adjudicación
directa el paquete de acciones del Estado -que contenía también
acciones clase C, pertenecientes a los trabajadores de YPF y Petroquímica
Mosconi-. En el convenio participó como Fondo fiduciario
de fidecomiso el Banco de la Nación Argentina, y se pactó
que, sujeto a ciertas condiciones como la remodelación del
Estatuto de YPF, Repsol compraría 52.914.700 acciones a un
precio estipulado en 38 dólares la acción -unos 2.011
millones-. El 26 de enero de ese año se concreta la compra
a 38 dólares la acción, pero se oficializa la compra
mediante la O.P.A. el 30 de junio, cuando en realidad las acciones
ya costaban 48 dólares cada una. Repsol compró ese
año el 14,99 por ciento accionario que quedaba en manos del
Estado argentino, por adjudicación directa.
A esta situación irregular se le suma que el día
26 de febrero de ese año, por nota 141/99 de la Subsecretaría
de Bancos y Seguros del Ministerio de Economía y Producción,
se delega la representación de las acciones clase A (del
Estado Nacional) a Alfonso Cortina de Alcocer y a Miguel Ángel
Remon Hill, los dos pertenecientes a la empresa Repsol S. A., casa
matriz. Esto infringe las leyes 25.188 de Ética de la Función
Pública y la 19.550 de Sociedades Anónimas. Los mismos
interesados en comprar el patrimonio argentino, fueron los representantes
de las acciones clase A en el directorio de la empresa. Luego del
escándalo en Argentina contra el director de Repsol, generado
a partir del pedido de indagatorias que debía efectivizarse
el día 5 de mayo en los juzgados federales de Comodoro Py,
la casa matriz le pidió la renuncia de Cortina, quien fue
indemnizado con la suma de 25 millones de dólares.
En medio de esto, las provincias petroleras agrupadas en la OFEPHI
(Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos)
demandan una reforma de ley para repartir las regalías entre
esas provincias. El pedido encabezado por Julio Cobos, presidente
de la entidad y gobernador de la provincia de Mendoza, surge de
que el propio Néstor Kirchner, cuando comandó la OFEPHI
como gobernador de Santa Cruz, logró imponer en la reforma
constitucional de 1994 el artículo 124 que reza: Corresponde
a las provincias el dominio originario de los recursos nacionales
existentes en su territorio. En 1994 estaba en disputa la
hegemonía de los hidrocarburos entre el presidente Carlos
Menem y las provincias petroleras no alineadas a sus políticas.
A la cabeza de esta empresa estaba el actual presidente, hoy está
atado a sus palabras. Si este artículo fuera operativizado
y existiera una nacionalización de los hidrocarburos, los
mismos pasarían al poder de las provincias. Algunas de las
cuales detentan gobiernos cuasi feudales o abiertamente de derecha
como el caso de Jorge Sobich en Neuquén.
La alternativa que propuso el gobierno con la creación de
Enarsa que Pino Solanas del grupo Moreno advirtió que
debió llamarse Enarse, por Sociedad del Estado-, es la exploración
marítima en las costas offshore, como así se informó
recientemente. La única empresa que tiene los permisos de
exploración y explotación es Enarsa, creada para competir
con las multinacionales. Para la exploración en la costa
marplatense Enarsa se asoció con Repsol YPF S.A., Petrobrás
y Petrouruguay. Siendo las mayores inversiones las de la empresa
Argentina y la de Repsol con un 35 por ciento cada una. Las empresas
contrataron un buque sísmico a la empresa Western Geco para
explorar 1.890 kilómetros cuadrados de mar en la Cuenca Colorado
Marina, a 300 kilómetros de la costa, con un costo de 27
millones de dólares.
La causa penal 8568/99 tiene una triple finalidad: la nulidad de
los contratos de venta para la recuperación del patrimonio,
la punición de los responsables y el cobro de las acciones
clase C de los ex ypefianos. Los ex trabajadores de YPF y Petroquímica
Mosconi, la mayoría expulsados de las empresas a principios
de los noventa cuando se buscaba mejorar el rendimiento de
la empresa, reclaman hace años su parte correspondiente
al PPP que los hace dueños del 10 por ciento accionario.
Esas acciones clase C fueron vendidas por el gobierno de Menem en
forma fraudulenta gracias al decreto 628/97 y a la anuencia o pasividad
de ministros, agentes de bolsa, sindicalistas y funcionarios, entre
los que se encontraba la Alessandra Minnicelli. La contadora ya
prestó declaración indagatoria como imputada el 9
de marzo del este año en la causa 8568/99.
En el gobierno provisional de Eduardo Duhalde se creó la
ley 25.471 que estipuló que los beneficiarios serían
abonados con unos 70 mil pesos. La pelea por esta ley fue promocionada
por los ex trabajadores, que fueron víctimas nuevamente de
la desidia política: un mes antes de entregar el mando, Duhalde
firmó el decreto 1077/03 que reguló el pago a los
ex trabajadores en aproximadamente 20 mil pesos a cobrar en bonos
2016. El decreto dictaba que aquellos que aceptaran dicho pago (unos
8 mil pesos reales por medio de financieras), desistían a
las acciones judiciales en trámite y aún a la posibilidad
de iniciar nuevos juicios. En el 2004 Kirchner firmó el decreto
821/04, que aseguró el pago de 24 mil pesos/bonos a los ex
trabajadores de YPF y Petroquímica Mosconi con el mismo requerimiento
que el 1077/03, que el que aceptara el cobro debía abandonar
los juicios.
Son varios los abogados que actualmente aceptan el cobro de los
bonos, quizás entendiendo que sea la única manera
de recuperar algo de su patrimonio. El sector que representa la
doctora Dibo se unió el pasado 8 de junio en la agrupación
Enrique Mosconi, enmarcada en la CTA y presidida por
Carlos Guanciarrossa, ex delegado de Petroquímica Mosconi.
Estos mismos ex trabajadores, durante noviembre del 2003, mantuvieron
bloqueados los accesos de Repsol en Ensenada -provincia de Buenos
Aires- para presionar a la empresa y al gobierno a que pagara lo
que les correspondía por la ley 25.471. El 1º de diciembre,
cuando decidían levantar los bloqueos, siete de esos compañeros
fueron arrestados en sus domicilios y procesados por los jueces
Carlos Atencio y Cesar Melazo de La Plata allegados al duhaldismo-,
quienes los imputaron por Intimidación pública y a
dos más por coacción agravada. Los juicios, acelerados
si se los compara con los tiempos de la causa 8568/99, siguen pendientes.
En una nota realizada a Gustavo Callejas, vicepresidente del Grupo
Moreno, por el diario argentino Página 12 el 7 de mayo de
este año, aconsejaba seguir el ejemplo de los bolivianos
en la nacionalización de los hidrocarburos, decretando la
nulidad de los contratos por haber sido realizados con mecanismos
fraudulentos. El caso de Bolivia es muy similar al argentino, y
fue la misma Dra. Dibo quien suministró consejos y documentación
al país del altiplano para determinar la nulidad.
En la carta al presidente Alejandra Dibo recomienda que no se vendan
las mil acciones que quedan en poder del Estado argentino. Si bien
es un porcentaje mínimo, esas acciones son las denominadas
Golden Share o acciones de oro. Las mismas, en poder del gobierno,
significan tener el poder de veto en el directorio, especialmente
si se toma la decisión de vender una parte importante de
las acciones o el cambio de domicilio, actualmente en Av. R. Sáenz
Peña 777, Buenos Aires.
Si comparamos la renta petrolera que obtienen países como
Venezuela o Bolivia, que llegan a un 87 por ciento, con la Argentina,
que sólo obtiene un 37 por ciento, se calcula que el país
sureño pierde la posibilidad de incrementar sus ingresos
en 10 mil millones de pesos. Para dar una idea de la importancia
de esa suma, se puede estipular que con ella se podría, por
ejemplo, reactivar el Cordón de Contención Sanitaria
del país. Es decir, que los hospitales no estarían
atiborrados y en emergencia operativa, ya que el caudal de casos
de importancia media y baja serían contenidos en las Salitas
barriales.
friegas@prensamercosur.com.ar
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