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La falta de control y regulación estatal, constituye la
exigencia más básica del Modelo Neoliberal, para sostener
los más injustos sistemas de distribución de riqueza
y garantizar el saqueo de los recursos naturales, en este caso,
fundamentalmente estratégicos; como el petróleo y
el gas.
El pasado miércoles 16, comenzó a discutirse en la
Cámara de Diputados de la Nación una versión
remozada del Proyecto de ley presentado por el PEN, que premia con
beneficios impositivos a las empresas petroleras que exploren el
subsuelo argentino en busca de petróleo.
Este proyecto, se presenta en un momento en el que como consecuencia
de la falta de regulación de la actividad petrolera y gasífera,
por parte del estado argentino, las reservas de gas y petróleo
has descendido a niveles tan críticos, que permiten anunciar
el comienzo de una etapa de escasez de energía en la Argentina,
de características dramáticas, a partir de 2010.
La falta de control y regulación estatal, constituye la
exigencia más básica del Modelo Neoliberal, para sostener
los más injustos sistemas de distribución de riqueza
y garantizar el saqueo de los recursos naturales, en este caso,
fundamentalmente estratégicos; como el petróleo y
el gas.
El proyecto de ley referido, prevé la reducción de
impuestos para las empresas que busquen petróleo y mejoren
el nivel de reservas, dejando abierta la posibilidad de recibir
los beneficios impositivos, aunque no exploren nada.
Parece increíble que un gobierno que surge de la crisis
política, económica y social a que nos llevo el Modelo
Neoliberal, insista en dar ventajas a quienes nos han saqueado,
han desconocido obligaciones y responsabilidades; han provocado
pobreza y desempleo, han garantizado únicamente su beneficio
económico, agotando las reservas de petróleo y gas,
para satisfacer su desmedido apetito de ganancias.
Esta historia de búsqueda de ventajas impositivas, es parte
de la historia petrolera en Latinoamérica. Desde el primer
tercio del Siglo XX, empresas como la norteamericana Estándar
Oil, y la inglesa, Shell, presionaron, sobornaron y hasta sometieron
por la fuerza de las armas a distintos países Latinoamericanos,
buscando apropiarse (y casi siempre consiguiéndolo), de las
áreas petroleras y de las mayores ventajas impositivas.
Ejemplos de lo antedicho lo constituyen la guerra del Chaco, en
1932, que enfrentó a Bolivia y Paraguay, con un resultado
de miles de muertos, y que en realidad fue el escenario de una pelea
ente la Stándar Oil de Rockefeller, y la Shell inglesa, que
disputaban el transporte del petróleo que obtenían
en ambos países.
Otro ejemplo es la guerra entre Perú y Ecuador de 1941,
donde Perú defendió el interés de la Shell
y Ecuador representaba a la Estándar Oil, terminando este
ultimo país, con una pérdida territorial a favor de
Perú, que correspondía a parte de las reservas petroleras
de Ecuador, sobre la selva Amazónica.
Esta guerra, se la ganó la Shell y Perú y Ecuador
pusieron los muertos.
Las presiones por rebajas de impuestos, áreas con regalías
casi inexistentes y concesiones portuarias a precio de remate, caracterizaron
el marco de exigencias que llevaría a estas guerras.
A decir de los compañeros del MORENO, hay cuatro negocios
en el mundo que no necesitan ningún tipo de beneficio impositivo,
debido al margen inmenso de ganancias que producen, a saber: el
de las armas, el de la droga, el de las finanzas y el del petróleo.
Bien argumentó Claudio Lozano, durante la discusión
del día 16 este proyecto es para premiar a los que
no cumplen, recordando que las empresas ganaron muchísimo
dinero durante todo el periodo de YPF y Gas del Estado, privatizadas,
y no cumplieron con su obligación de explorar y reponer las
reservas.
Por otro lado, el marco legal vigente, permite a las empresas privadas,
exportar petróleo y gas a pesar que no alcanza para la Argentina.
Disponer libremente del 70% de las divisas que obtiene por la exportación
y vender al mercado argentino a precios de importación.
Si primero no se modifica todo esto, y se aprueba el proyecto de
ley del gobierno, se darán premios impositivos para que se
siga exportando, se siga perdiendo la renta energética y
tengamos combustibles caros.
Por ultimo, Enarsa, que fue fundada para recuperar la política
soberana del Estado en la energía, debe tener un papel fundamental
de aquí en mas, recuperando las áreas que ilegalmente
se entregaron a empresas multinacionales, bajando el precio local
de combustibles, recuperando la renta energética anual de
12 mil millones de dólares, que resulta absurdo que se la
sigan llevando al exterior; y asegurando los niveles de reservas
que nos permitan una transformación de la matriz energética
Argentina.
Aprobar este proyecto de Ley, es profundizar la política
de entrega de los 90.
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