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Se trata en estos días en la Honorable Cámara de
Diputados de la Nación , un proyecto de ley enviado por el
Poder Ejecutivo para crear, en el marco de la Ley de Hidrocarburos
(Ley 17319) dos regímenes promocionales de exploración
y explotación de hidrocarburos. El proyecto está siendo
discutido en la Comisión de Energía y Combustibles
y está generando variadas divergencias entre sus diputados.
El régimen promocional para las nuevas concesiones establece
beneficios impositivos (devolución anticipada del IVA, diferimiento
del pago de Impuesto a las Ganancias, exclusión de los bienes
afectados a las actividades promovidas de la base para el impuesto
de Ganancia Mínima Presunta y exención de derechos
de importación). Para las concesiones ya otorgadas se les
concede la posibilidad de subdividir las áreas, de modo que
parte de ellas pueda considerarse como nueva concesión y
gozar de los beneficios mencionados, con la excepción del
caso del impuesto de Ganancia Mínima Presunta.
Las medidas propuestas reproducen, bastante fielmente, parte de
las excepcionales condiciones que se establecieron para la actividad
minera por medio de diversas leyes, dictadas en su mayoría
entre 1993 y 1995 y que han resultado en un boom de
inversiones en el sector. Los resultados de la actividad minera
al día de hoy son muy cuestionados, tanto desde el punto
de vista del dominio de los recursos naturales por parte de las
mineras extranjeras, como del impacto ambiental que generan.
El MORENO se ha pronunciado asiduamente sobre todos los aspectos
que hacen a la actividad petrolera y gasífera, y este nuevo
proyecto nos lleva a plantear una pregunta liminar: ¿Por
qué otorgar beneficios extraordinarios a las empresas para
explorar y luego explotar nuevos yacimientos?
La primera cuestión a dilucidar para dar respuesta al interrogante
es: ¿la actividad de extracción de petróleo
es rentable?. Creemos que en las circunstancias actuales el precio
de los hidrocarburos en el mundo, exime de todo cálculo.
La actividad petrolera está considerada entre los grandes
negocios ´lícitos´ del mundo globalizado, junto
con las altas finanzas y las armas- que no necesitan de subsidios
o estímulos extraordinarios de parte de los gobiernos para
ser altamente rentables.
En nuestro país a pesar de que a la exportación
se la haya limitado para asegurar la oferta interna y se le apliquen
retenciones- las empresas han acumulado fabulosas ganancias, apropiándose
de gran parte de la renta que pertenece a los argentinos y enviándola
al exterior. Desde el MORENO hemos estimado que se trata de no menos
de 12.000 millones de dólares anuales. Frente a estas cifras
no resiste el análisis el argumento de que las empresas no
pueden solventar la actividad de exploración para descubrir
reservas, sin gozar de beneficios extras.
La siguiente cuestión es: ¿Por qué cayeron
las reservas?. La ecuación es muy fácil: por una parte,
se han extraído hidrocarburos indiscriminadamente particularmente
el petróleo- llegando al agotamiento o a la pérdida
de rendimiento de pozos por una explotación intensiva; por
otro, no se ha invertido en exploración: desde la privatización
de YPF la cantidad de nuevos pozos de exploración se fue
reduciendo notablemente. (No es posible establecer a priori en una
cuenca cuál será la incidencia porcentual que tendrá
el trabajo de exploración en el costo del hidrocarburo obtenido,
pero la relación entre pozos exploratorios y pozos en explotación
indica que la inversión ha sido indudablemente escasa). No
ha existido intención de las empresas de mantener o acrecentar
el nivel de reservas , tal como deberían haberlo hecho en
el marco de las concesiones vigentes, sin recurrir a recompensas
extras, como las que ahora se proponen..
Ante esta situación cabe recordar que los argentinos conocemos
las cifras de reservas, así como las de las cantidades extraídas,
por las declaraciones de las empresas, que a menudo han manipulado
esos valores aquí y en otros países- según
conviniera a su estrategia empresarial.
Por último nos preguntamos: ¿resolverá este
sistema la recuperación de reservas? Es evidente que se extrema
la concesión de beneficios fiscales para que las empresas
vislumbren un negocio aún más ventajoso del que han
dispuesto hasta ahora: en verdad el segundo de los regímenes
propuestos, al permitir subdividir las áreas ya concesionadas,
premia a las empresas incumplidoras para que ahora sí,
inviertan en la exploración. En los fundamentos del proyecto
se alega que es necesario competir en condiciones desiguales
con la oferta internacional en particular de otros países
latinoamericanos- de áreas a explorar (!). ¿Se tratará
de conceder todos los incentivos diferenciales posibles
para contrarrestar las ventajas de otras cuencas? ¿Esto es
razonable en un contexto de alta demanda que favorece a los países
poseedores de reservas?
Y luego de explorar y descubrir las reservas- ¿ se
dedicarán las empresas a seguir aprovechando la situación
del mercado mundial, para explotar y luego exportar todo lo posible?.
Quisiéramos que el Estado fije reglas claras para recuperar
el dominio de los recursos naturales que pertenecen a todos los
argentinos. Pero eso no se logrará permitiendo a las provincias
ejercer el dominio jurisdiccional del subsuelo para que confrontando
o cediendo al poder de lobby de poderosas empresas-
otorguen concesiones en términos desventajosos para el patrimonio
público. Tampoco resultará asociar a Enarsa, inerme,
a los negocios que dominarán las multinacionales.
Por todo esto el MORENO entiende que la única solución
para el problema del petróleo y del gas es NACIONALIZACIÓN
YA !!, y pide a un millón de argentinos que acompañen
con su firma este reclamo
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