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Este era el lema menemista de la década pasada, que reemplazó
las estrofas de la marcha partidaria que declaraba estar "combatiendo
al capital". Fue el correlato de las "relaciones carnales
con EE.UU. inauguradas entonces, que hoy se suponían abandonadas,
pero que a la luz de los acontecimientos, no es así.
Pese que el presidente Kirchner afirmó el martes 8 del
cte. que "se terminaron las relaciones carnales", dos
días después, el 10 del cte. su primer ministro Alberto
Fernández lo contradijo frontalmente, al manifestar en la
reunión anual de la filial local del Consejo de las Américas,
principal órgano de lobby de las empresas e intereses norteamericanos,
que "esta no es una Argentina que se viene a vivir de lo suyo"
(como si se pudiera vivir mucho tiempo de lo ajeno). Anunció
en consecuencia, volviendo al equívoco lenguaje de los años
´90 acorde con su pasado menemcavallista, que "tenemos
que enamorar a los inversores".
Dicha reunión, a la que concurrió la plana mayor
del gobierno, los ministros Fernández, De Vido, Miceli, y
el presidente del BCRA Redrado, fue organizada y presidida por la
banquera norteamericana Susan Segal, discípula dilecta de
David Rockefeller, el mismo que presidía las reuniones de
gala de dicho consejo en el Teatro Colón, en los ominosos
tiempos de Videla y Martínez de Hoz.
Según Ambito Financiero, que recibió alborozado esta
noticia propia de los denostados tiempos del Proceso Militar y de
la presidencia de Menem, en este afán de "enamorar a
los inversores" la pareja presidencial Kirchner realizará
en septiembre próximo una visita a la sede central del Council
of the Americas en Washington, y a la Bolsa de Nueva York, donde
se prevé que Kirchner y consorte tocarán a dúo
la famosa campana de dicho templo del capitalismo, como llamando
a los capitales norteamericanos a concurrir a Argentina. Este anticipo
lo confirmó posteriormente CLARIN, destacando que ese acto
está reservado "solo a hombres que despiertan confianza
en Wall Street".
Lamentablemente a esta historia no solo ya la vimos, sino también
vimos como ruinosamente terminó en el año 2001, porqué
si bien a veces resulta difícil vivir con lo de uno, resulta
a todas luces imposible vivir mucho tiempo de lo ajeno.
Con motivo del fallo de la Corte ordenando reajustar las jubilaciones,
diversos expertos han calculado que lo que no se le pagó
a los jubilados desde el 2002 hasta la fecha, equivale al monto
del último pago efectuado al FMI (mas de ocho mil millones
de dólares). O sea que con la penuria de los jubilados se
le habría pagado al FMI, a los efectos de conquistar una
presunta "independencia económica", que ahora se
verá revertida ante la necesidad de salir a seducir
o "enamorar la inversión extranjera, que lógicamente
requerirá del visto bueno previo del FMI respecto la consistencia
del actual plan económico, salvo que a ella se le otorguen
desmesurados privilegios, como ocurre actualmente con la inversión
minera.
Capitales externos y deuda
Parece tonto exportar capitales, para seguidamente darse cuenta
de la falta de ellos, y salir en consecuencia a seducirlos,
"enamorarlos", o mendigarlos para que vengan desde el
exterior. Pero esto es precisamente lo que hizo el actual gobierno,
ministro Lavagna incluido, con los cuantiosísimos pagos que
efectuó al FMI y a los organismos multilaterales de crédito.
Pese a la concreta posibilidad que existía de cuestionarlos,
o al menos diferirlos, por la responsabilidad que le cabe a dichos
organismos por la debacle argentina desde 1976 hasta la crisis terminal
del año 2001. Tal como lo reconoció a regañadientes
en su informe la Oficina de Evaluación Independiente del
FMI, y lo confirmó la Evaluación Externa realizada
respecto dicho informe, por parte de tres expertos independientes
contratados por el FMI.
A confesión de parte, relevo de prueba, dicen los abogados.
Una confesión pública por parte del FMI, que el gobierno
absurdamente desperdició. Su enfrentamiento con el FMI fue
solo verbal, para la gilada en la tribuna, ya que a la hora de plantear
el contencioso como la circunstancia lo exigía, se arrugó.
Argentina ya conoce este tipo de actitudes, cuando generales arrogantes
y rápidos para el retruécano en Malvinas decían
"que venga el principito", y poco después firmaron
la rendición incondicional.
Mas allá de sus desplantes y retruécanos, este gobierno
y el que le antecedió, con los pagos que efectuaron al FMI
y los organismos multilaterales de crédito, firmaron su rendición.
Que además fue incondicional, ya que entre otras muchas cosas,
se aceptó derogar la ley de subversión económica,
que posibilitaba investigar judicialmente el vaciamiento del sistema
financiero que se perpetró en el año 2001 con la asistencia
del FMI, consagrando así la impunidad de sus autores materiales
e intelectuales.
Mas allá del aspecto moral, dichos pagos fueron un error
estratégico fundamental por parte del gobierno, como ahora
se puede apreciar. Era previsible que con ellos se iba a poner en
jaque al futuro del plan económico y del gobierno, al obligarlo
a este, pese sus altaneros discursos, a salir a "seducir"
o "enamorar" a lo Menem, a lo Cavallo, o a lo Martínez
de Hoz, a los inversores externos. En las circunstancias de debacle
humana, económica, financiera y social que vivió Argentina,
cualquier estadista habría advertido que resultaba indispensable
aplicar internamente todos o al menos parte de esos recursos, redireccionándolos
hacia el desarrollo humano, económico y social interno; para
una vez potenciado estos, recién en todo caso plantearse
como, cuando y cuanto devolver de esos dineros.
De tal manera el pregonado esfuerzo de reducir la deuda externa,
quedó trunco, dado que lo que no se le pago a los bonistas
privados, se pagó con creces al FMI y los organismos multilaterales
de crédito. En una especie de Hood Robin superlativo, se
les quitó a los primeros, para sobrecumplir con los segundos,
aunque finalmente la quita a los primeros también se truncó,
con la emisión de las Obligaciones Ligadas al PBI, que hará
inexistente el supuesto ahorro de la deuda de la que se jacta el
gobierno.
A una deuda externa fraudulenta, se le sumo una fraudulenta y equívoca
renegociación. Consecuentemente desde el año que viene
comenzarán a sucederse preocupantes vencimientos, que resultarán
cada vez mas difíciles de atender, volviéndose así
a la situación previa a la del 2001, siendo el monto actual
de la deuda exactamente igual a la de ese año, pese las supuestas
quitas y los pagos efectuados al FMI, al Banco Mundial y al BID.
Pero además, dándole una vuelta de tuerca mas a la
cuestión, parece aun mas tonto salir a "seducir"
o "enamorar" capitales externos, cuando unos pocos argentinos
tienen radicados en el exterior, fruto de graves delitos financieros,
impositivos y cambiarios, una masa de capitales equivalente al monto
actual de la deuda externa. Lo lógico sería propiciar
u obligar al retorno de esos capitales, antes de salir a mendigar
los ajenos, máxime en las circunstancias actuales en la que
la informatización bancaria y las normas de lavado de dinero
han transparentado lo que antes eran oscuros flujos de dinero.
Claro, esto solo resultaría posible si se hubiese investigado
los orígenes de la deuda externa fraudulenta y la fuga de
capitales al exterior, previo a repactar el pago de la deuda. El
gobierno proclama Memoria, Verdad y Justicia respecto los Derechos
Humanos violados en el pasado, pero olvidó enteramente estos
tres preceptos respecto los gravísimos vaciamientos financieros
y cambiarios manchados con sangre que se sucedieron a partir del
ominoso Proceso Militar, hasta el año 2001 inclusive.
Pretende así edificar un nuevo contrato u orden social con
un borrón y cuenta nueva, con una amnistía acelerada
por la ley de prescripción (de delitos económicos)
que dictó el año pasado, en el cual los grandes ganadores
económicos del régimen que despotrica se quedarán
con todo lo mal habido, aquí o en el exterior; y los restantes
argentinos deberemos hacer frente a ello, con el pago de una deuda
fraudulenta. Esta gravísima e inadmisible defeccion moral
por parte del gobierno, pese a lo que declama en sus discursos,
solo es entendible a la luz de los fondos fugados de la Provincia
de Santa Cruz, proveniente de la venta vil de YPF, nuestra petrolera
de bandera, los cuales pese a los discursos, no han sido aun enteramente
repatriados, permanenciendo como colocaciones financieras en el
exterior. Incongruentemente de esta manera el gobierno como el chajá,
sale a "seducir" o "enamorar" capitales externos,
mientras mantiene los suyos en nido ajeno.
Los precios internos, la inflación reprimida, y la "seducción
de los inversores" internos
Otra cuestión en la que el actual gobierno cometió
un gravísimo error estratégico, que va a pagar duramente,
es la relacionada con los precios internos. Tardíamente,
recién en el año 2006 implementó una política
de contención de ellos, dirigida principalmente hacia los
precios al consumidor, después de haber permitido en los
años previos que los formadores de precios en mercados altamente
oligopolizados, como los del acero, aluminio, petroquímico,
farmaceútico, cementero, etc, hicieran lo que quisieran,
resultando ahora imposible, como lo dicen todos los manuales de
economía, ajustarlos a la baja.
De esta manera a título de ejemplo, ante la vista y paciencia
del gobierno, e incluso con el aplauso de este, con el lucro "inDeVido"
y desmedido obtenido en el mercado del acero argentino, TECHINT
salió de compras por mundo, para tragarse competidoras y
quedarse con un pool de acerías, a la par que el gobierno
le otorgaba un festival de subsidios internos, además de
la pesificación y el pago de impuestos con títulos
en default, que se compraban en el mercado a un 20 % de su valor.
Un fenómeno parecido sucedió con ALUAR.
No es casual que ambas empresas figuren entre las que asesoraba
el ex ministro de Economía Lavagna en su consultora Ecolatina,
a la par que el ministro De Vido las consideraba "aliadas estratégicas"
del gobierno, como lo habían sido de todos los gobiernos
anteriores. Un típico "capitalismo compinche" o
de amigos, que llegó al punto tal de encontrarse conjuntamente
imputados en la misma causa penal, el ex presidente Menem y los
directivos de TECHINT, por negociados realizados en la construcción
de diversas cárceles, que ahora ellos, si existiera Justicia
en la Argentina, deberían habitar.
Las consecuencias socioeconómicas de este "enamoramiento"
del gobierno con el "capitalismo compinche", se ve reflejada
en la evolución de los índices de precios al por mayor
y del costo de la construcción, que desde la devaluación
han superado casi tres veces el aumento registrado en el índice
de precios al consumidor, ayudados en parte por el congelamiento
de las tarifas de los servicios públicos que inciden fuertemente
en este último índice, y resultan imposibles de sostener
en el tiempo. Esto ha cristalizando una profunda y explosiva deformación,
que en algún momento estallará, que hoy a título
de ejemplo, se observa en el alza del costo de los alquileres, como
consecuencia de la imposibilidad de la mayoría de los asalariados
de acceder a una vivienda propia, cuestión que se trata de
corregir apelando a circunstanciales paliativos.
La convertibilidad de Cavallo fracasó, por que se entró
mal en ella, con un tipo de cambio y precios relativos distorsionados,
a los efectos de "seducir" o "enamorar" al capital
extranjero. Y la actual salida de la convertibilidad corre también
muy graves riesgos de fracasar, porque se salió muy mal de
ella, dejando que los precios relativos internos se distorsionaran
enormemente, a los efectos de "seducir" o "enamorar"
al capital interno.
Con esto de las relaciones carnales, parecería
que ante la imposibilidad de contraer un matrimonio monogámico
con la burguesía nacional, por la inexistencia
de esta (el ejemplo mas vívido es TECHINT, que radicó
en Luxemburgo las acerías que acaparó por el mundo
con sus superganancias en Argentina), el Estado Argentino está
obligado a salir promiscuamente a "seducir" o "enamorar"
a machos capitalistas de ocasión, que como buenos taxi boys
tratarán de cobrar los más caro posible sus servicios,
prescindiendo además de los aspectos sanitarios y profilácticos
que este tipo de relación por razones de seguridad exige.
La energía desenergizada
Por otro lado la insuficiencia en las inversiones en energía,
también pone en jaque al plan económico y a las posibilidades
de crecimiento futuro. Las empresas multinacionales que detentan
las áreas hidrocarburíferas no invierten, y se llevan
sus ganancias afuera, porque ante el diferencial de precios internos
y externos, les conviene en términos estrictamente económicos,
invertir afuera las ganancias que obtienen en Argentina. Cortan
la rama sobre la que están paradas, porque evidentemente
les importa muy poco, tanto la rama como el árbol que la
sustenta, lo que es muy propio de la volátil inversión
extranjera.
Esto plantea un dilema insoluble para la actual política
económica. O se decide alinear los precios internos con los
internacionales, provocando un brutal golpe inflacionario similar
al del Rodrigazo, a los efectos de "seducir" o enamorar
las inversiones externas en ese rubro estratégico, tal como
lo solicitó en la reunión del referido consejo el
presidente de CHEVRON, Ali Moshiri, mostrando a la par amenazadoramente
que para el año 2030 Argentina tendría agotada todas
sus cuencas hidrocarburíferas. O estatiza totalmente la actividad,
para apropiarse de la actual renta petrolera y destinarla integra
a la inversión energética.
En tal sentido al gobierno le esta vedado un tercer camino, similar
al de Bolivia, consistente en nacionalizar parte de la renta, dado
que actualmente buena parte de esta se redistribuye socialmente,
mediante los precios diferenciales de la energía; y por ello
solo le resulta viable apropiarse de las rentas que detentan actualmente
las empresas.
El gobierno pregona ahora que es el único que se animó
a publicar las leyes secretas. Dejando de lado los decretos secretos
y reservados, que seguirán sin publicarse, el gobierno parece
haber traslado el secretismo a los contratos petroleros que está
firmando ENARSA, que antes debían publicarse en el Boletín
Oficial; y a los contratos de exportación de gas, de los
que desconocemos enteramente sus términos, pese a tratarse
de las reservas energéticas del país. También
desconocemos enteramente el movimiento de las reservas del Banco
Central, que estarían siendo usadas con la complicidad de
los bancos internacionales, para simular exitosas colocaciones
de deuda, tomadas por esos mismos bancos internacionales. Un novedoso
back to back que antes en la Argentina practicaban empresarios
y banqueros inescrupulosos, y hoy el Estado Argentino.
Así el gobierno hace públicas leyes secretas del
tiempo de los milicos, alguna de las cuales datan de dos siglos
atrás, del tiempo del miriñaque y de Pellegrini y
Roca, cuando estas ya no inciden ni en el presente ni en el futuro
de los argentinos. Y hace acuerdos y convenios secretos, que inciden
directamente en el presente y en el futuro de los argentinos.
Los capitales polutoresque vendrán
Ante este panorama de contradicciones y apariencias, sumado a las
regulaciones que se introdujeron en las actividades agropecuarias
e industriales con el control de precios, se puede anticipar que
las únicos capitales que vendrán seducidos
o enamorados a Argentina, serán los destinados
a la gran minería a cielo abierto, que es prácticamente
la única actividad que está absurdamente desregulada,
desgravada y "desnacionalizada" en todos sus aspectos,
incluso en el ambiental y ecológico. Y lo único que
le dejarán a Argentina ellas, además de algunos pocos
empleos, serán gravísimos daños ambientales,
como los que se están produciendo en Bajo de la Alumbrera
en Catamarca. Resultarán por ende inversiones tanto o mas
ruinosas de las que se le cuestiona a Uruguay con las papeleras,
y por ende chocarán o se verán obstaculizadas por
la política de no polución ambiental que inauguró
sorpresivamente el gobierno, con motivo de dicho conflicto.
O sea que las políticas del gobierno, por sus propias contradicciones
internas, son políticas que no pueden llevar a otro lado,
que no sea el fracaso estrepitoso de ellas.
El presidente Kirchner al inicio de su mandato no entendió
que se encontraba ante la dura disyuntiva, de ser lo que debía
ser, o no ser nada. Ante la disyuntiva de bajarse los pantalones
a lo Menem y Cavallo, y establecer "relaciones carnales"
en donde las reglas del juego las pone enteramente el que está
en la otra posición. O de encarar una política de
Memoria, Verdad y Justicia integral; y de autorrealización
y genuina autodeterminación, que no se puede lograr en manera
alguna en base a inversiones externas, ya sean inversiones financieras
que incrementan la deuda pública externa; o inversiones directas
que en búsqueda de la ganancia leonina incrementan la deuda
privada externa. Ambas son deuda, y como dice el milenario texto
de la Biblia, el que toma prestado es siervo del que presta,
y solo la Verdad puede hacernos libres.
El gobierno del presidente Kirchner no entendió esa disyuntiva,
y el entenderlo ahora difícilmente solucione nada, porque
ya casi todas las cartas están echadas
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