02-Oct-2006   organigrama multimedia anexo documental colabore contacto
“O se está al servicio del país en contra de la deuda externa, o se está al servicio de la deuda externa en contra del país”
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Crisis energética
La crisis del gasoil y el cajoneo del proyecto de Ley de Biocombustibles*
por Claudio Molina**

Reflexionando sobre lo ocurrido con la negociación legislativa del proyecto de ley de biocombustibles (luego transformado en Ley 26.093, texto que desnaturalizó al proyecto original del Senador Falcó y a los proyectos antecesores del Senador Edgardo Gagliardi y Diputado Héctor Romero), observo un caso testigo respecto de la FALTA de MEMORIA.

Cualquier analista neutral que hubiera profundizado en aquel momento sobre los fundamentos del mercado de combustibles, hubiera concluido en el año 2000 que el biodiesel representaba una oportunidad para coadyuvar en la formación de la oferta de gasoil en el mercado interno, la que a mediano y largo plazo, no iba a poder acompañar al crecimiento de la demanda. Y del mismo modo, aún con una visión estática, cortoplacista, ese mismo analista hubiera relativizado el costo fiscal de la implementación del plan, introduciendo en el respectivo análisis a los efectos de la importación de gasoil.

En el año 2003, la Comisión de Presupuesto y Hacienda -presidida entonces, como ahora, por el Diputado Carlos Snopek- cajoneó, probablemente con el consenso del Secretario de Hacienda Lic. Carlos Mosse y del Ministro Lavagna, el proyecto de ley de biocombustibles del Diputado Héctor Romero. Si no lo hubiera hecho, y al mismo tiempo hubiera intentado preservar la estabilidad fiscal que el mismo proyecto proponía (incluida también en el proyecto presentado a mediados de 2004 por el Senador Luis Falco y otros cuarenta y nueve senadores, que obtuvo la media sanción en la Cámara Alta, como así también en un proyecto presentado por los Senadores Marcelo López Arias y otros, con estado legislativo actual) seguramente hoy tendríamos un importante complejo industrial productor de biodiesel, para que el 1 de enero de 2007 se pudiera implementar el corte obligatorio al 5%, atendiendo a una demanda de más de 600.000 metros cúbicos anuales, todavía menor a las importaciones de gasoil proyectadas actualmente.

De continuar los problemas de abastecimiento de gasoil -a pesar de los esfuerzos que realizan para revertirlos los funcionarios del Ministerio de Infraestructura en general, y de la Secretaría de Energía en particular- las pérdidas del sector de la producción serán significativas. ¿Y quién lo pagará?...Todos, no los que cajonearon el proyecto de ley de biocombustibles.

Si estuviéramos en Suecia, funcionarios como Snopek o Mosse, por ejemplo, serían como mínimo interpelados para que fundamenten sólidamente su participación y responsabilidad en esta demora legislativa, o en el caso de Lavagna, la Justicia, de oficio -previo inicio de expediente- debería citarlo a declarar en carácter de testigo, para tratar de descubrir cuáles fueron los verdaderos motivos que llevaron a tomar decisiones de este tipo frente a un proyecto estratégico (y si realmente los interpelados no fueron objeto de lobbies privados que operaron en contra de la sanción de la ley respectiva). En cambio, en Argentina, esto por lo general no ocurre, y probablemente, actitudes de este tipo son premiadas con cargos de mayor envergadura o con otras condecoraciones...

En muchos casos me he referido al mal asesoramiento que, según mi opinión, en muchas oportunidades recibe el Presidente de la Nación. Al igual que en el caso de la carne -caso impresentable por cierto-, ese cajoneo del entonces proyecto de ley, a la luz de los acontecimientos que hoy vivimos, generó importantes perjuicios económicos para el país.

Espero que algún día recordemos mejor a Enrique Santos Discépolo y a su "Siglo XX Cambalache", para darse cuenta que hay que terminar con la "Vieja Política". Un país sin memoria es un país que no aprende de sus errores y, por lo tanto, compromete su futuro.

Estoy seguro que Argentina podría despegar con una fuerza inusitada si el Presidente de la Nación estuviera rodeado por un mayor número de funcionarios que privilegien los grandes intereses del país al aconsejarlo.

Todo esto es muy triste. Nuestra economía requiere hacer más dinámica a la variable Inversión y, para ello, hay que otorgar seguridad jurídica. ¿Cuándo lo aprenderemos?


*Exclusivo para InfoMORENO
**Presidente de la Asociación Argentina de Biocombustibles

 
 
 
 
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