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Reflexionando sobre lo ocurrido con la negociación legislativa
del proyecto de ley de biocombustibles (luego transformado en Ley
26.093, texto que desnaturalizó al proyecto original del
Senador Falcó y a los proyectos antecesores del Senador Edgardo
Gagliardi y Diputado Héctor Romero), observo un caso testigo
respecto de la FALTA de MEMORIA.
Cualquier analista neutral que hubiera profundizado en aquel momento
sobre los fundamentos del mercado de combustibles, hubiera concluido
en el año 2000 que el biodiesel representaba una oportunidad
para coadyuvar en la formación de la oferta de gasoil en
el mercado interno, la que a mediano y largo plazo, no iba a poder
acompañar al crecimiento de la demanda. Y del mismo modo,
aún con una visión estática, cortoplacista,
ese mismo analista hubiera relativizado el costo fiscal de la implementación
del plan, introduciendo en el respectivo análisis a los efectos
de la importación de gasoil.
En el año 2003, la Comisión de Presupuesto y Hacienda
-presidida entonces, como ahora, por el Diputado Carlos Snopek-
cajoneó, probablemente con el consenso del Secretario de
Hacienda Lic. Carlos Mosse y del Ministro Lavagna, el proyecto de
ley de biocombustibles del Diputado Héctor Romero. Si no
lo hubiera hecho, y al mismo tiempo hubiera intentado preservar
la estabilidad fiscal que el mismo proyecto proponía (incluida
también en el proyecto presentado a mediados de 2004 por
el Senador Luis Falco y otros cuarenta y nueve senadores, que obtuvo
la media sanción en la Cámara Alta, como así
también en un proyecto presentado por los Senadores Marcelo
López Arias y otros, con estado legislativo actual) seguramente
hoy tendríamos un importante complejo industrial productor
de biodiesel, para que el 1 de enero de 2007 se pudiera implementar
el corte obligatorio al 5%, atendiendo a una demanda de más
de 600.000 metros cúbicos anuales, todavía menor a
las importaciones de gasoil proyectadas actualmente.
De continuar los problemas de abastecimiento de gasoil -a pesar
de los esfuerzos que realizan para revertirlos los funcionarios
del Ministerio de Infraestructura en general, y de la Secretaría
de Energía en particular- las pérdidas del sector
de la producción serán significativas. ¿Y quién
lo pagará?...Todos, no los que cajonearon el proyecto de
ley de biocombustibles.
Si estuviéramos en Suecia, funcionarios como Snopek o Mosse,
por ejemplo, serían como mínimo interpelados para
que fundamenten sólidamente su participación y responsabilidad
en esta demora legislativa, o en el caso de Lavagna, la Justicia,
de oficio -previo inicio de expediente- debería citarlo a
declarar en carácter de testigo, para tratar de descubrir
cuáles fueron los verdaderos motivos que llevaron a tomar
decisiones de este tipo frente a un proyecto estratégico
(y si realmente los interpelados no fueron objeto de lobbies privados
que operaron en contra de la sanción de la ley respectiva).
En cambio, en Argentina, esto por lo general no ocurre, y probablemente,
actitudes de este tipo son premiadas con cargos de mayor envergadura
o con otras condecoraciones...
En muchos casos me he referido al mal asesoramiento que, según
mi opinión, en muchas oportunidades recibe el Presidente
de la Nación. Al igual que en el caso de la carne -caso impresentable
por cierto-, ese cajoneo del entonces proyecto de ley, a la luz
de los acontecimientos que hoy vivimos, generó importantes
perjuicios económicos para el país.
Espero que algún día recordemos mejor a Enrique Santos
Discépolo y a su "Siglo XX Cambalache", para darse
cuenta que hay que terminar con la "Vieja Política".
Un país sin memoria es un país que no aprende de sus
errores y, por lo tanto, compromete su futuro.
Estoy seguro que Argentina podría despegar con una fuerza
inusitada si el Presidente de la Nación estuviera rodeado
por un mayor número de funcionarios que privilegien los grandes
intereses del país al aconsejarlo.
Todo esto es muy triste. Nuestra economía requiere hacer
más dinámica a la variable Inversión y, para
ello, hay que otorgar seguridad jurídica. ¿Cuándo
lo aprenderemos?
*Exclusivo para InfoMORENO
**Presidente de la Asociación Argentina de Biocombustibles
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