12-Oct-2006   organigrama multimedia anexo documental colabore contacto
“O se está al servicio del país en contra de la deuda externa, o se está al servicio de la deuda externa en contra del país”
economia
mercosur
exterior
industria
trabajadores
universidad
 
alejandro olmos
palabra
 
 
 
pensadores
geopolitica
derecho
economia
historia
 
 
Deuda Externa
Cipayos argentinos per secula seculorum
Por Foro Nacional Ypefiano - 09 de octubre de 2006

LOS PROCESOS SON REPETITIVOS, HASTA QUE SE ACABEN LOS HOMBRES PATRIOTAS O SE ACABE EL PAÍS. LOS CIPAYOS NUNCA SE ACABAN, SE REGENERAN Y RECICLAN.

ENTREGA DEL Fo.Na.Y.

“Creo que los Bancos son más peligrosos para nuestras libertades que los ejércitos permanentes. Ya han creado una aristocracia monetaria que desafía al gobierno. El poder de hacer dinero debe ser rescatado de los bancos y devuelto a la gente a quien pertenece por derecho”. Thomas Jefferson


La Revolución Industrial generó en Inglaterra un acelerado proceso de acumulación de capital y un importante excedente de manufacturas, a partir de lo cual surgieron múltiples bancas y sociedades financieras en ese país. Toda esa nueva gente de negocios se repartió a nuestros países a modo de "zonas de influencia"; la Casa Baring Brothers recibió el Río de la Plata. Durante la década de 1820, Bernardino Rivadavia (admirador de todo lo europeo y, particularmente, de lo inglés) se presentó como el principal exponente de la burguesía porteña. Su política anti-nacional (*) estuvo dirigida a favorecer exclusivamente los intereses del puerto de Buenos Aires y de Inglaterra.

El empréstito con la casa Baring Brothers, impulsado por Rivadavia, constituyó una verdadera estafa, concebida por los ingleses en nuestra contra y ejecutada por ellos a través de los traidores locales.

El gobierno de la Provincia de Buenos Aires contrajo con la casa Baring Brothers un empréstito por un millón de libras. Como no se había especificado como llegaba el dinero a Argentina, el consorcio informa a la Casa Baring que la mejor manera era enviando letras giradas contra casas comerciales de prestigio que dieran garantías en Buenos Aires. No por casualidad, una de esas casas comerciales era la de Robertson y Costa, dos miembros del consorcio. Al final, del millón de libras que totalizaba el mismo, sólo llegaron a Buenos Aires unas 570.000, en su mayoría en letras de cambio y una parte minoritaria en metálico.

La Junta de Representantes había autorizado la colocación a un tipo mínimo del 70%, pero Rivadavia acepta constituir un consorcio que represente al Gobierno de Buenos Aires para la colocación del empréstito al tipo de 70%. Este consorcio estaba encabezado por los señores Braulio Costa, Félix Castro, Miguel Riglos, Juan Pablo Sáenz Valiente y los hermanos Parish Robertson, quienes en virtud del poder conferido celebraron el acuerdo en Londres con la firma Baring Brothers & Co.

El empréstito solo se pagaría por completo ochenta años más tarde.

Como garantía del empréstito Rivadavia hipotecó todas las tierras y demás bienes inmuebles de propiedad pública, prohibiendo su enajenación en toda la Nación. No siendo posible enajenar las tierras por la existencia de esta hipoteca, les aplicó el régimen de enfiteusis, (enfiteusis (del latín emphyteusis, procedente del griego, "instauración" o "implantación"), también denominado censo enfitéutico, es un derecho real que supone la cesión del dominio útil de un inmueble, a cambio del pago anual de un canon, y de un laudemio (En Derecho Civil el laudemio o luismo, es un derecho que se paga al señor del dominio directo cuando se enajenan las tierras y posesiones dadas a censo perpetuo o enfiteusis.) Por cada enajenación de dicho dominio. En algunos ordenamientos jurídicos esta cesión puede tener carácter perpetuo.

El 16 de marzo de 1826 ratificó mediante un decreto la prohibición de vender, donar o entregar de cualquier otra forma las tierras fiscales. Posteriormente, el 18 de mayo, la Ley Nacional de Enfiteusis volvió a ratificar la prohibición de enajenar tierras de propiedad pública y fijó el lapso de concesión en "cuando menos" 20 años desde el 1º de enero de 1827. Pero de hecho la ley sólo se aplicó en territorio bonaerense y en Corrientes, habiéndola reconocido ésta última recién en 1830.

La ley no establecía límites para la concesión, ni exigía la producción agrícola-ganadera de las tierras, ni requería que se poblasen. Además, se permitía el subarriendo y la transmisión de derechos, cosa que como es de suponer, resultó en todo tipo de especulaciones.

Finalmente la tierra fue concedida a ricos terratenientes que se las arreglaban en este aspecto para burlar el pago del canon, careciendo el gobierno de la fortaleza necesaria para obligarlos. Según Jacinto Odonne, en su libro La burguesía terrateniente argentina, entre 1822 y 1830 se adjudicaron 8.600.000 hectáreas a 538 propietarios, habiendo pagado finalmente estos sólo 5.008 pesos en concepto de canon.

A pesar de ser éste por dicha cantidad, increíblemente se pactó de antemano que la provincia sólo recibiría 700.000 libras (quedando de todos modos obligada por el millón completo). De ese monto, se debían deducir otras 120.000 libras en concepto de "comisión" para los intermediarios. A su vez, los banqueros ingleses exigieron como "garantía" la retención de cuatro servicios, es decir, otras 130.000 libras más. De esta forma, el total a recibir finalmente sería tan solo de 560.000 libras (otros sostienen 520.000 libras).

El pacto establecía que el préstamo debía ser entregado en oro (ya que justamente en nuestro país había escases del metal como consecuencia del contrabando de los mismos ingleses), pero lo poco que en realidad llegó no fue en metálico sino en letras de cambio (bonos ingleses). Los ingleses dijeron por aquel entonces que "temían" por nuestros intereses, debido al "riesgo que el oro podía correr" al ser enviado desde su isla, así que mandaron papeles sin valor quedándose ellos con el oro.

Más tarde, la deuda pasó de las manos de la Provincia de Buenos Aires a las de todas las provincias. La clase porteña, en este sentido, demostró siempre gran habilidad para hacer que los beneficios fueran en todos los casos para ella exclusivamente, pero que las deudas fueran para los demás.

Nuestro pueblo, embaucado de esta manera, tardó más de ochenta años en devolver aquello que jamás había recibido: un millón de libras en oro.

Se decidió contratar el empréstito en el año 1822; se acabó de pagarlo recién en 1904 (algunos sostienen que se tardó más); se recibió medio millón en papel y se devolvieron más de veintitrés millones (23.734.706) en oro. Es decir que, durante todo ese tiempo, el pueblo argentino estuvo trabajando, de hecho, para llenarle los bolsillos a los ingleses.

Si el pueblo argentino hubiese conocido este antecedente de nuestra historia, difícilmente hubiese permanecido indiferente cuando en 1956 (derrocado finalmente Perón) el Sr. Prebisch nos asoció felizmente al FMI.

• ¿Qué pensaba San Martín sobre Rivadavia?

O’Higgins, en una carta que escribió en 1828 a San Martín define a Rivadavia, como «el hombre más criminal que ha producido el pueblo argentino», que San Martín, con motivo del fusilamiento de Dorrego, respondió de la siguiente manera:

“Los autores del movimiento del 1º de Diciembre,- se refiere al fusilamiento de Dorrego - son Rivadavia y sus satélites y a usted le consta los inmensos males que estos hombres han hecho, no sólo al país, sino al resto de América, con “su infernal conducta.”... ...“En nombre de vuestros propios intereses os ruego que aprendáis a distinguir los que trabajan por vuestra salud, de los que meditan vuestra ruina…

RAÚL PREBISCH

La revolución del 6 de septiembre de 1930 lo llevó a la Subsecretaría de Hacienda, iniciando casi una década y media de activa y crucial participación en la política económica argentina. A comienzos de 1933 asesoró a Pinedo, ministro de Hacienda, a Duhau, titular de Agricultura, y fue gerente general del BCRA desde su creación, en mayo de 1935.

En septiembre de 1955 fue convocado por la Revolución Libertadora. En menos de un mes, confeccionó el Informe Prebisch. "Se comprometió innecesariamente la eficiencia de la producción agropecuaria; no se siguió una política acertada y previsora de sustitución de importaciones, y no se ha dado a la explotación de petróleo nacional el fuerte estímulo que necesitaba ineludiblemente... Han quedado pocos técnicos de reconocida capacidad... Hay 25 años de atraso en la renovación del material ferroviario". Recomendó devaluar, crear el INTA e ingresar al FMI y al Banco Mundial.

Se aprecia al nefasto hombre en algunos de los golpes de Estado más viles que padeciera Argentina, amigo de gorilas golpistas aplicando políticas antinacionales,(*) --ejerciendo funciones públicas nacionales y algunas internacionales, pero siempre en detrimento de su país de origen-- en los dos golpes de estado el del 6 de setiembre de 1.930 a Don Hipólito Yrigoyen y la del 16 de setiembre de 1.955 a Juan Domingo Perón.

Contemporáneo de Arturo Jauretche, éste lo critico y desafió incluso a debatir, pero el engendro llamado Raúl Prebisch, no lo enfrentó, sin embargo, sí utilizó métodos sucios, para intentar el desprestigio y abusó del vilipendio hacia Arturo Jauretche.

“Nosotros no somos chinos, ingleses ni costarricenses, sino argentinos. Y como tales, tenemos el derecho y el deber de exigir a nuestros gobernantes y a nuestros funcionarios, que sirvan a los intereses argentinos y no a otros. Y cuando más alta es la responsabilidad que asumen, más transparentes deben ser esas intenciones de servir firme y lealmente a los intereses nacionales.”
“Vaya lo expresado para significar que no nos deslumbra el señor Prebisch, cuando en la conferencia de prensa recientemente celebrada, informó a los periodistas que el mejor elogio que se le formuló al término de su gestión como gerente del Banco Central, tuvo su origen en Inglaterra. No sabemos que razones pueden haber inducido a la flema británica a afirmar: “he is a honest man” – es un hombre honesto--, ni compartimos el entusiasmo del señor Prebisch por el reconocimiento extranjero. Nos basta saber que los argentinos podrían tener razones para opinar de otra manera que los ingleses, toda vez que sus intereses se contraponen más de lo que coinciden. ¿Acaso en 1.935 Lisandro de la Torre no acusó al señor Prebisch de olvidar su condición de gerente del Banco Central para servir a los intereses de los frigoríficos extranjeros en contra del interés nacional?”

“Si los intereses no coincidían, menos pueden coincidir los juicios que una y otra parte pueda formarse respecto a su actuación.”

“No hay nada de arbitrario. Si en aquella oportunidad Prebisch hubiera defendido los intereses de su Patria, en lugar de servir al capital extranjero , hubiéramos sido nosotros los argentinos los que al término de su función expresáramos “es un hombre honesto”. Si no lo hemos hecho, si no hemos podido compartir el juicio británico, no es ciertamente por un exceso de superficialidad.”
Aclarado ello, entremos en la consideración del informe y de las medidas iniciales que constituyen la médula de la reforma Prebisch. Hagámoslo sin prejuicios, pero sin una dosis excesiva de ingenuidad. Ya Lisandro de la Torre nos ha prevenido, en su exposición en el Senado el 19 de junio de 1.935, acerca de su autor, al afirmar: “No necesito nombrarlo para que los señores senadores se den cuenta que el autor del plan, por medio del cual se prueba que 2 y 2 son 15 y que una valorización del 20% de la libra esterlina no es del 20%, sino de 12%, es el contador público señor Prebisch, actual gerente del Banco Central… Su capacidad de estudio y de trabajo es grande, y maneja los números con una habilidad tal que les hace decir lo que necesita que digan, a los efectos que busca, y a menudo se le va la mano. En este caso se propuso servir a los frigoríficos y los ha servido” (Extractos del libro “El Plan Prebisch, Retorno al Coloniaje” de Arturo Jauretche).

Acta de Declaración de la Independencia Económica - 9 de Julio de 1947

"En la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán, a los nueve días del mes de julio de mil novecientos cuarenta y siete, en celebración del centésimo trigésimo primer aniversario de la declaración de la independencia política, sancionada por el congreso de las Provincias Unidas reunido en mil ochocientos dieciséis, se reúnen en acto solemne los representantes de la Nación, en sus fuerzas gubernativas y en sus fuerzas populares y trabajadoras, para reafirmar el propósito del pueblo argentino de consumar su emancipación económica de los poderes capitalistas foráneos que han ejercido su tutela, control y dominio, bajo las formas de hegemonías económicas condenables y de las que en el país pudieran estar a ellos vinculados.

A tal fin los firmantes, en representación del pueblo de la Nación, comprometen las energías de su patriotismo, y la pureza de sus intenciones en la tarea de movilizar las inmensas fuerzas productivas nacionales y concertar los términos de una verdadera política para que en el comercio internacional tengan base de discusión, negociación y comercialización los productos de trabajo argentino, y quede de tal modo garantizada para la República la suerte económica de su presente y su porvenir. Así lo entienden y así lo quieren, a fin de que el pueblo que los produce y elabora y los pueblos de la tierra que los consumen puedan encontrar un nivel de prosperidad y bienestar más alto que los alcanzados en ninguna época anterior y superiores a los que puedan anotarse en el presente. Por ello, reafirman la voluntad de ser económicamente libres como hace ciento treinta años proclamaron ser políticamente independientes.

Las fuerzas de la producción e industrialización tienen ahora una amplitud y alcance no conocidos y pueden ser superadas por la acción y trabajo del pueblo de la República. El intercambio y la distribución suman cifras que demuestran que el comercio y la industria se expanden conjuntamente con aquellos. La cooperación, que contribuye a fijar de manera permanente las posibilidades humanas, será activada hasta alcanzar el completo desenvolvimiento que demandan las nuevas concepciones del comercio y empleo mundiales de las energías.
A su término, una vez leída esta declaración y preguntados si querían que las provincias y territorios de la República Argentina tuviesen una economía recuperada y libre del capitalismo foráneo y de las hegemonías económicas mundiales o de las naciones comprometidas con aquéllas, aclamaron y reiteraron su unánime y espontáneo -así como decidido- voto por la independencia económica del país, fijando por su determinación el siguiente PREÁMBULO

"Nos, los representantes del pueblo y del gobierno de la República Argentina, reunidos en Congreso Abierto a la voluntad nacional, invocando a la Divina Providencia, declaramos solemnemente a la faz de la tierra la justicia en que fundan su decisión los pueblos y gobiernos de las provincias y territorios argentinos de romper los vínculos dominadores del capitalismo foráneo enclavado en el país y recuperar los derechos y gobierno propio y las fuentes económicas nacionales. La Nación alcanza su libertad económica para quedar, en consecuencia, de hecho y de derecho, con el amplio y pleno poder de darse las formas que exijan la justicia y la economía universal en defensa de la solidaridad humana. / Así lo declaran y ratifican ante el pueblo y gobierno de la Nación el gobierno y pueblo aquí representados, comprometiéndose, uno y otro, al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo el seguro y garantía de sus vidas y honor. Comuníquese a la Nación y, en obsequio del respeto que se debe a los demás Estados, detalladamente en un manifiesto y acta las fuentes determinantes de esta solemne declaración, dada en la Sala de Sesiones del Congreso de las Provincias Unidas, donde en mil ochocientos dieciséis se proclamara la independencia de la República, y refrendada por los representantes del pueblo y gobierno aquí reunidos."

J. D. PERON y siguen las firmas

“La economía y el Libre Mercado son sólo afirmaciones para el consumo de los tontos e ignorantes. La Economía nunca es libre, o la controla el Estado en beneficio del Pueblo, o la controlan las corporaciones en perjuicio de éste”
Tte. Gral. Juan Domingo Perón

“ La caída del tirano Perón en Argentina es la mejor reparación al orgullo del imperio y tiene para mí tanta importancia como la victoria de la segunda guerra mundial, y las fuerzas del imperio inglés no le darán tregua, cuartel ni descanso en vida, ni siquiera después de muerto”.
Winston Churchill -- Primer Ministro de Inglaterra--; Discurso de la Cámara de los Comunes en 1.955

José Alfredo Martínez de Hoz - Así se definió el golpe de marzo de 1976 - La cuadratura del círculo

El elegido para aplicarlo fue el estanciero José Alfredo Martínez de Hoz, ex-presidente de la Sociedad Rural, ex-funcionario de la Revolución Libertadora de 1955 y copropietario en el exclusivo edificio Kavanagh, frente a Plaza San Martín.

La política antinacional (*) de Martínez de Hoz se apoyó sobre dos equipos económicos, uno de ellos liberal a secas, encabezado por los hermanos Juan y Roberto Alemann, y el otro conocido como “Los Chicago boys”, jóvenes ejecutivos que se habían alimentado en la universidad homónima (donde en 1942 se provocó la primera reacción nuclear en cadena, anticipando Hiroshima y Nagasaki) con las lucubraciones de Milton Friedman, quien en la década anterior había popularizado la idea de explicarlo todo mediante las fórmulas prácticas de los contadores, es decir, de la microeconomía.

Los Alemann, además de editores de su propio diario, eran representantes estables del Club de París, el conglomerado de bancos europeos.

Los Chicago boys pasaban por anarquistas de la clase pudiente.

Milton Friedman, supuesto creador del monetarismo, incursionó en los tópicos más variados, aportando respuestas de manual para temas como la educación pública, la importancia de la sociedad civil y la inconveniencia de que el Estado tuviera alguna razón de ser fuera de EE.UU. Su fundamento se reduce a clasificar la realidad en dos grandes columnas, la de lo que produce ganancia y la de lo que no.

De esa teoría, o de la de Lord Keynes para tomar lo que parecería antagónico, no derivaban fórmulas de uso universal, atemporal y para cualquier ocasión, sino políticas efectivas derivadas de las necesidades e intereses de sus países de origen. Téngase presente que el Banco Mundial y el FMI fueron creados a propuesta del mismo Lord Keynes que desde los 70 fue demonizado como artífice del Estado de Bienestar.

En definitiva, no hay recetas sino políticas económicas que benefician o perjudican a determinados sectores. Y su pertinencia se deduce por sus resultados. Los objetivos de la política económica de la dictadura no difieren de los que se aplicarían en la década del 90: apertura de la economía, desregulación estatal, privatizaciones, anticipando el llamado Consenso de Washington. Difieren en su profundidad, pero los de la primera crearon las condiciones ideales para lo que vendría después.

La parte del león

Las accesibles recetas de la escuela de Chicago, de fácil consumo, prendieron en algunos sectores de la sociedad argentina que encontraron en el “deme dos”, consecuencia práctica de la tablita cambiaria ideada por Martínez de Hoz (una convertibilidad primitiva sobre la que reincidiría Cavallo) un modo de enriquecimiento rápido y sin esfuerzos, con el agregado de una generalizada anestesia, la de quienes se enterarían demasiado tarde de lo que sucedía en la Esma.

Como se potenciaría dos décadas más adelante, esa prosperidad ficticia se financiaba con capitales externos, es decir, con deuda. Y no se alentaba la inversión productiva, sino el consumo.
Sin embargo, contra lo que parece la consecuencia natural de un gobierno autoritario con un poder ilimitado, sus ejecutores económicos se encontraron con algunas dificultades.

A pesar de los gestos histriónicos del ingeniero Álvaro Alsogaray, quien exigía actuar “sin anestesia” -el slogan preferido por Menem en los 90-, Martínez de Hoz y sus Chicago boys, todos ellos hombres de políticas antinacionales (*); advirtieron más temprano que tarde, que su poder real derivaba de los militares, sus protectores armados, y que éstos no estarían dispuestos a ceder su parte, la parte del león, asentada sobre las empresas públicas a las que habían entrado con sus legiones, derribando puertas, ametrallando y asesinando a cientos de sus trabajadores.

La feudalización de esas empresas por parte de las FFAA se había decidido luego de crueles peleas donde no faltaron contusos y fusilados a quemarropa, una modalidad que se repetiría en los 90. No fue cuestión de ideas: del Ente del Mundial de Fútbol, manoteado por la Marina, se evaporaron unos 700 millones de dólares. Un clavo que superó los 1.000 millones de dólares siguió al paso de la Fuerza Aérea por la municipalidad de Buenos Aires.

El ingeniero Solanet (uno de esos Chicago boys, actual consultor de bancos multinacionales y dirigente del partido de López Murphy) había propuesto acabar con los ferrocarriles, levantar las vías y convertirlas en caminos pavimentados, remozando un viejo plan que había venido a vender al país el general norteamericano Larkin durante el gobierno de Frondizi.

Pero el ejército -que se adueñó de la empresa estatal Ferrocarriles Argentinos- no estaba dispuesto a desembarazarse de un sistema de transporte que dirigía uno de sus generales como un regimiento, con presencia en todo el territorio, y en el que la alianza con las cúpulas sindicales y los contratistas estaba resultando muy, muy provechosa para todos, tanto como para justificar un déficit de dos millones de dólares diarios que debía solventar el Tesoro Nacional.

Si el objetivo de Martínez de Hoz era volatilizar el sistema ferroviario, y eso era imposible por el momento, su desarticulación provocaría similares resultados paralizando las inversiones en bienes de capital y modernización de los sistemas de trabajo, privatizando el mantenimiento y los talleres, y desentendiéndose de los astronómicos sobreprecios de los proveedores.

Alfonsín avanzó un poco más, al dividir el sistema en dos empresas, una supuestamente rentable, la de los ferrocarriles metropolitanos, y otra no, la de las líneas de larga distancia, con lo que en los 90 el escenario era ideal como para entregarlo a la actividad privada sacándose de encima “un peso insoportable”.

El resultado fue que, reducidos a menos de un tercio de su extensión original, habiendo perdido su condición de servicio y privatizados, hoy siguen costando al Tesoro (a toda la sociedad) tanto como cuando tenían 30 mil kilómetros de extensión, prestaban un servicio esencial y eran estatales.

Oro negro y dólares

Algo similar ocurriría con YPF, la principal empresa del país. En 1973, los jeques de Arabia Saudita y las multinacionales del petróleo habían acordado un alza de precios que provocaría una crisis internacional, escasez de crudo y la aparición de un monto ilimitado de petrodólares que se volcaban sin garantía en el mercado financiero.

Un año antes, el presidente Richard Nixon había acabado con el acuerdo original del Fondo Monetario Internacional, basado en la paridad del patrón oro con el dólar, convirtiendo a la moneda norteamericana (luego de su devaluación) en la unidad universal de medida monetaria. En los hechos, desapareció el patrón monetario y fue reemplazado por una moneda fluctuante.

Por un tiempo, algunos creyeron que la avalancha de petrodólares serviría para financiar proyectos nacionales en el Tercer Mundo. Pero fueron a parar a Suiza y Wall Street, es decir, para financiar los proyectos nacionales del Primer Mundo.

En este contexto, YPF era una pieza muy codiciada. Estableciendo un contrapunto interesante entre el discurso, los verdaderos objetivos de su política y la consistencia básica de su ideología, Martínez de Hoz -y Teodoro Alemann, como ministro de Economía durante la guerra de Malvinas- la usaron para financiar con dinero público a unos grupos económicos primero, y a endosarle el pago de indemnizaciones de guerra a Gran Bretaña, más adelante.

YPF fue dinamitada de un modo relativamente sencillo. Con el argumento de las “privatizaciones periféricas” u “outsourcing”, se otorgaron en concesión a distintas empresas (varias de ellas sin antecedentes en la actividad, como el grupo Bulgheroni o los Macri) las áreas de extracción más rentable.

El argumento oficial era la consabida ineficiencia estatal. YPF seguía a cargo de la responsabilidad más onerosa, la de explorar nuevas áreas y encontrar petróleo para los concesionarios. Las empresas, por su parte, se limitaban a contratar personal y abrir la válvula de las torres de extracción, sin invertir más que en publicidad y oficinas.

El Estado argentino compraba el petróleo extraído a precios internacionales en alza y no al costo interno real, con algunas particularidades ridículas: en la estructura de costo se incluía el flete entre Houston (Texas) y Buenos Aires. Es decir, se simulaba importar petróleo producido aquí mismo.

Friedman, el maestro de los Chicago boys, no hubiera aconsejado algo semejante a sus connacionales, pero debía considerarla una excelente propuesta para sus alumnos extranjeros.

Si el primitivo modo de producción capitalista consistía en explotar a unos trabajadores industriales quedándose con la llamada plusvalía, los liberales locales extraían esa plus-ganancia de un Estado puesto a su servicio, que por su carácter militarizado no admitía ningún disenso, a tal punto que en su último acto, el propio Cavallo estatizó -repartió entre todos- la deuda privada de la plata dulce tomada por los grupos económicos en el mercado de los dólares árabes.

El petróleo de YPF, de propiedad pública, financió un puñado de grandes fortunas que se volcaron especialmente a la creación de bancos y la actividad terciaria, porque se prefería producir caramelos en lugar de acero. El grupo Bridas, Soldati -de Comercial del Plata y luego dueño del Tren de la Costa gracias al salvataje del Banco Provincia en la época de Duhalde-, y el propio Macri deben mucho a Martínez de Hoz, aunque el dueño de Socma amasó lo principal de su fortuna con Menem, quien le pagaba 50 dólares la tonelada de basura recogida por Manliba a través de Carlos Grosso.

En los 90, esos mismos grupos económicos se asociaron con multinacionales y se apropiaron de unas empresas que, como contratistas, ya controlaban de facto, luego de que Cavallo les sacara de encima los pasivos inflados con los petrodólares. En esta etapa, para prevenir futuras crisis por el carácter de los ciclos económicos, se endeudaron mediante autopréstamos a las casas matrices de las multinacionales asociadas.

Ahí estaría el CIADI para defenderlos.

Mientras se dejara en libertad a los contratistas, Martínez de Hoz toleró la administración militar de “Pajarito” Suárez Mason, admirador de la secta Moon, miembro de la logia P2 y artífice del delirio armado que fueron los vientos de guerra sobre la Cordillera de Los Andes. Ese general impasible usaba la infraestructura de YPF para jugar sus guerras sucias en Centroamérica en sociedad con ciertos empresarios como los Blaquier, que luego brillarían con todo su esplendor durante las rumbosas fiestas de los 90.

Esa alianza se completaba con la pata sindical, el SUPE, dirigido por Ibáñez y Cassia, dos íntimos amigos de Menem y Massera.

El esquema de concesiones ideado por Martínez de Hoz, prorrogado por Alfonsín y Conrado Storani, mediante el cual el Estado pagaba a precio internacional el petróleo argentino, tiene un asombroso parecido con lo que sucede hoy en día y desde la aparición de Repsol. Pero hay un elemento nuevo: ahora se extrae todo lo que se puede, hasta agotar los yacimientos, y no se invierte en exploración. Y además se suma el desabastecimiento interno en Gasoil.

En 1983, el país que había dejado la dictadura militar era económicamente muy distinto al que encontraron las Fuerzas Armadas cuando, a través de un golpe de Estado, tomaron el control de la Nación el 24 de marzo de 1976. Los números hablan por sí solos: la deuda externa argentina aumentó de 7.875 millones de dólares en 1975 a 45.087 millones en 1983.

El mayor problema financiero que enfrenta el país en la actualidad nació, creció y se desarrolló durante la dictadura, y se triplicó entre 1976 y 1981, años en que el ministerio de Economía fue dirigido por José Alfredo Martínez de Hoz.

En materia económica, la contrapartida del establecimiento de una dictadura política que las Fuerzas Armadas bautizaron “Proceso de Reorganización Nacional”, fue una apertura comercial y una reforma financiera.

Martínez de Hoz, el primer titular de Economía de la dictadura, hijo pródigo de una antigua familia de terratenientes, integrante de la Sociedad Rural y formado en la monetarista escuela de Chicago, fue el encargado de llevar adelante el plan gestado para lograr una “nueva Argentina”, de acuerdo al slogan de la época.

Ese nuevo país comenzaba con la puesta en práctica de una idea que la sociedad argentina incorporó a su bagaje cotidiano de palabras: ajuste.

Domingo Felipe Cavallo
Domingo Cavallo fue ministro de la dictadura militar, que provocó el mayor genocidio que hubo en Argentina, en el período 1976-1983.

En aquella etapa nacionalizó la deuda externa privada. Esto quiere decir, que hizo que todos los argentinos pagáramos las deudas contraídas por los dueños del Poder.

Después fue Ministro de Economía de Carlos Menem. Fue el autor de la llamada “Convertibilidad” y de la fijación del tipo de cambio. Enajenó el patrimonio del Estado, con la venta a precio vil de las empresas que eran de todos los ciudadanos. La política de exclusión social empezaba a trepar a su punto más alto. Después, fue Ministro de Economía del entonces Presidente Fernando de la Rua.

Ojalá no hubiera hecho. En cambio, con una celeridad que asombra, acrecentó el modelo de sometimiento que había instaurado Memen. Y Eduardo Duhalde intensificó la caída del país, a un abismo que parece no tener fin.

Durante su gestión, Argentina fue el único país de América Latina que envió tropas al Golfo, durante la guerra. Sin embargo, no había condenado la invasión de los Estados Unidos a Panamá, en sometimiento hacia el “Norte”.

Hoy Argentina es tierra devastada.

Fragmento de un trabajo realizado por el Dr. Alejandro Olmos Gaona:

"...Un caso paradigmático es el de YPF, porque era una empresa simbólica construida sin un centavo de capital extranjero. El general Mosconi, hizo con la extracción del petróleo una de las empresas más importantes del mundo, que tuvo que pelear en la década del 20 y principios de la del 30 con la Stándart Oil, lo que llevó a Mosconi a escribir su libro "YPF contra la Standard Oil", publicación casi inhallable y que pocos conocen. Apelando a esas ficciones tan caras al denominado hoy stablishment, Mosconi tiene un monumento, es homenajeado de vez en cuando, pero se ha desconocido su proyecto de política petrolera, hasta que se logró finalmente su desaparición como empresa argentina.

Durante la dictadura militar, se empezó a endeudarla irresponsablemente, además de fijar precios a los combustibles que no respondían a los costos de explotación. En la causa penal, a la que más adelante me voy a referir hay registradas respecto a YPF 427 operaciones de endeudamiento, que servirían como base para la futura enajenación de la empresa. Muchos de esos contratos fueron convalidados por el Dr. José Luis Machinea, que era gerente de Finanzas Públicas del Banco Central, cargo técnico, pero con poder de decisión, además que tenía el deber elemental en todo funcionario público de observar cualquier acto irregular que fuera sometido a su verificación.

Para todos los contratos que celebraban las empresas públicas era obligatorio el dictamen del Procurador del Tesoro, pero tampoco esta formalidad se cumplía, porque, los prestamistas extranjeros redactaban la opinión que debía sostener el Procurador, enviaban el telex al estudio Klein Mairal, y de allí iba el texto a la Procuración, donde era simplemente pasado en el papel oficial y enviado a la empresa. Es decir que el banco que acordaba el crédito, también dictaba la opinión oficial argentina para conformarlo.. En la causa penal están algunas de las explicaciones del Dr. Machinea, que pretendiendo desligarse de toda responsabilidad, remite cualquier explicación al Dr. Enrique Folcini. Por supuesto que Machinea conocía perfectamente la estructura organizativa y la carta orgánica del Banco Central, y no puede suponerse que haya procedido como lo hizo, sin tener conciencia que estaba transgrediendo normas expresas de la institución donde prestaba servicios. Lamentablemente esos funcionarios que estuvieron en el banco durante la dictadura militar, siguieron manejando las finanzas y operando en puestos claves de la conducción económica hasta el día de hoy..."

Era K - Dinero (in)DeVido

Mientras el periodismo todo se esmeró en esos días en cubrir la noticia de la eyección de Lavagna, la denuncia de "cartelización" se perdió finalmente en los mares del olvido, a pesar de que la evidencia a ese respecto era más que abundante. Amén de los insistentes comentarios “off the record” de algunos empresarios de la construcción, Vialidad Nacional reconoció que anuló 10 licitaciones porque detectó sobreprecios en las ofertas.

"En julio, al analizar las ofertas, Vialidad Nacional evalúa que los valores nominales de las mismas exceden el presupuesto oficial en porcentajes superiores entre el 23% y el 90% y decide anular 10 procesos licitatorios", dijo el organismo mediante un comunicado firmado por su administrador General, Nelson Periotti.

Los concursos sospechados se iban a realizar con una modalidad que generalmente financia el Banco Mundial y que ejecutan empresas constructoras. El organismo iba a desembolsar 200 millones de dólares.

Por su parte, la jefa de ARI, Elisa Carrió, aprovechó para presentar un informe sobre la distribución de la obra pública en el país. "Sólo se ejecutan las obras públicas que tienen sobreprecios y están ligadas a empresas radicadas en Santa Cruz", aseguró enfáticamente.
El informe detalla que Esuco SA, Equimac, Gotti Hnos. y Contreras Hnos., concentran el 63% de las obras viales adjudicadas desde el inicio de la gestión Kirchner.

A continuación, algunos de los concursos sospechados:

Rutas 22, 229 y 249 (Bs. As.): 167 kilómetros.
Ruta nacional 3 (Santa Cruz): 277 kilómetros.
Rutas 177, 178 (Santa Fe y Bs. As.): 179 kilómetros.
Ruta nacional 226 (Bs. As.): 104 kilómetros.
Ruta nacional 226 (Bs. As.): 112 kilómetros.
Ruta nacional 234 (Neuquén): 140 kilómetros.
Ruta nacional 250 (Río Negro): 112 kilómetros.
Rutas 251, 22, 250 (Río Negro): 340 kilómetros.
Ruta nacional 3 (Chubut): 124 kilómetros.
Ruta 22, 237 (Neuquén): 195 kilómetros.

Impresentables

Las denuncias contra De Vido por supuestos negociados y manejos irregulares de la obra pública no son nuevas. Aquellos que lo han "padecido" como funcionario en la gestión de Kirchner como gobernador de Santa Cruz, no dudan en señalarlo como uno de los "cajeros" más importantes del actual Presidente de la Nación.

Funcionarios de segunda y tercera línea del actual Gobierno, no vacilan en señalar al ministro de Planificación como el “hombre fuerte” del gabinete K. Al frente de una cartera con amplias facultades posee, entre otras, la atribución de intervenir en la fijación de las políticas de transporte, comunicaciones, energía y minería y es señalado como el principal artífice del polémico envío de los 532 millones de pesos a cuentas bancarias en el exterior.
La cartera de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios que maneja Julito concentra todo lo inherente a saneamiento, obras públicas, vivienda, explotación y aprovechamiento sustentable de los recursos hídricos, actividad vial y organización de la inversión pública, una “gran caja”.

simismo, los complejos Binacional Yacyretá y Salto Grande, que generan importantes dividendos al Estado, también quedaron bajo su dominio.

Kirchner tiene tal confianza en De Vido que le ha delegado sectores que han dependido históricamente de Presidencia de la Nación, como las áreas de desarrollo urbano y energía atómica. Y es que, desde sus días como Gobernador en Santa Cruz, Kirchner ha tenido en De Vido a uno de sus mejores colaboradores a la hora de hacer tareas oscuras.

Daniel Gatti, autor de la biografía del primer mandatario -El amo del feudo-, lo comenta así: “tal como ha ocurrido casi siempre durante la gestión de Kirchner en la provincia de Santa Cruz, el trabajo sucio es encomendado a Julio De Vido”. Y aunque De Vido se enoje una y mil veces, ha sido él en persona quien se encargó de recolectar y administrar parte de los fondos de la campaña a presidente de Kirchner.

En ese marco, su nombre aparece relacionado a la firma pesquera Conarpesa, vinculada financieramente con el kirchnerismo y sospechada de haber instigado la muerte de un empresario pesquero competidor: Raúl "Cacho" Espinosa el 30 de enero del año 2003.
Espinosa fue asesinado en la ciudad de Puerto Madryn y, por los datos recabados por la justicia y en ámbitos parlamentarios, el crimen está lejos de haber sido un episodio policial más. Y es que los acusados de instigar el homicidio (los prófugos Juan Alvarez Cornejo y su hijo Fernando) son los titulares de la sospechada empresa.

Como consta en la causa judicial, tres meses antes de su muerte Espinosa mantuvo una reunión con Julio De Vido, a quien -según declaraciones de la esposa del difunto, Lorena Galbarrus- le habría planteado manejos cuestionables de Conarpesa y la hipótesis de que podrían atentar contra su vida. Pero De Vido mantiene un férreo silencio sobre la cuestión.

Todos los hombres del Presidente

No es nada complicado demostrar que la mayor parte de la obra pública del país ha sido delegada a menos de media docena de empresas que se codean históricamente con Kirchner y su "cajero". Sólo es cuestión de seguir el historial de licitaciones de los últimos años.
El caso más emblemático es el de la constructora Gotti, que no sólo aparece relacionada a escandalosas adjudicaciones del Estado, sino que ha sido investigada por negocios más oscuros. Así lo cuenta el periodista Gatti: "La razón social Gotti nació el 7 de octubre de 1970. El directorio inicial tuvo a cinco Gotti: Luis, Vittorio, Fausto, Juan Luis y Roberto.

Como suplentes, otros tres Gotti: Leonardo, Ítalo y Margarita Felicitas.

El 10 de marzo de 1971 cambió su nombre a Gotti Sociedad Anónima, Constructora, Comercial, Financiera, Industrial y Agropecuaria, según consta en la escritura Nº 159, Folio 228, del Registro Público de Comercio. Pero su domicilio legal quedó en la Ciudad de Buenos Aires, un dato no menor porque cuando un juez exigió los libros contables de la empresa, estos se perdieron durante el largo viaje hacia la Patagonia.

Para entonces su apoderado legal ya era Hugo Muratore, un abogado que fue muy importante en el residual de Banco de Santa Cruz, al frente del cobro de créditos con diversa calificación de riesgo que no entraron en la privatización parcial a los Eskenazi del Banco San Juan (y de otra constructora, Petersen, Thiele y Cruz).

Otro ex Gotti, Mario Vidal, fue gerente de Servicios Públicos Sociedad del Estado.

Y hay otro personaje muy interesante: Raúl Belluschi, un ex gendarme que ocupó la sede de la Unión Obrera de la Construcción en Río Gallegos, y se quedó con el gremio. Todos confluían en Julio De Vido cuando era ministro de Gobierno santacruceño. De Vido, probablemente, tenga alguna precisión por qué, en medio de pedidos de quiebra y embargos, el 2 de enero de 2002, Gotti Hnos. SACCFIA cedió las certificaciones de obra y otras acreencias presentes y futuras a un presunto acreedor, Invernes S.A., a su vez propiedad de una ignota sociedad inversora uruguaya.

Pero con Invernes ubicada entre la provincia de Santa Cruz y Gotti, igual se pagaron certificaciones de obra directamente al entonces apoderado de Gotti, Carlos Algorry.

Quizá De Vido pueda saber algo más interesante: cómo es que Gotti, casi monopólica en la obra pública santacruceña durante años, siempre tiene problemas financieros y adeuda más dinero del que le ingresa. La pregunta es inevitable: ¿Vittorio Gotti es el Vittorio Gualtieri austral?
Los Gotti y los hombres de Kirchner no la están pasando bien. Como una célula talibán ‘dormida’, un fiscal se despertó una mañana y le dio impulso a una causa que para un juez Santiago María Lozada tenía destino de archivo. Para el fiscal Gabriel Lucio Giordano, la causa ameritaba investigar un poco más, y se destapó una gran olla que involucra a los propios denunciantes, la empresa SPSE (Servicios Públicos Sociedad del Estado) y a los Gotti.

Luis M. Barletta, presidente de SPSE durante la administración K en Santa Cruz, denunció la pérdida de 30.000 litros de gasoil en el trayecto entre la planta de almacenamiento en Río Gallegos y Río Turbio.

Para el juez Losada, todo se reducía a una pinchadura en el tanque del camión o en mangueras que chupaban aire. No cabía tener otra sospecha, entre gente ‘honorable’, pero el despertar de la causa comenzó a contar otra historia. Las investigaciones propias le agregan algo más de condimento.

Gendarmería Nacional investiga, desde hace tiempo, las posibles rutas del narcotráfico desde Punta Arenas, en Chile, en tránsito hacia los puertos pesqueros de Santa Cruz. Su objeto de pesquisa es el transporte terrestre. Desarticulado el tráfico que se realizaba utilizando los autotransportes de pasajeros, las investigaciones apuntan hacia los camiones que circulan por todas las rutas de la provincia. Y esto incluye a los vehículos de SPSE y de Gotti S.A.
Periódicamente se anuncian secuestros de camiones ‘mellizos’, robados en el norte de la Argentina, que invariablemente pertenecen a la firma de ‘la famiglia’. En estos días, el diario La Gaceta, de San Miguel de Tucumán, investiga una red de de vehículos ‘mellizos’ cuyos documentos originales todos son de Santa Cruz.

En este marco, le informaron a Lozada que detectaron que cargamentos de gasoil de SPSE, terminaron en tanques de terceros. Por tratarse de un combustible subsidiado por el Estado nacional para la generación de energía eléctrica, la Afip (Administración Federal de Ingresos Públicos) puede deducir que se cometieron maniobras ilegales.

Luego, SPSE denunció un caso específico, cuando un camión con 30.000 litros partió desde la playa de cisternas de la empresa y apenas dejó 2.800 litros en su destino de la usina de Río Turbio.

La diferencia entre la carga inicial y la carga final terminó alimentando los camiones y las maquinas de la constructora Gotti S.A. (...) La impunidad acostumbró mal a los funcionarios, aparentemente, y por las dudas, como en una mala película policial de clase B, la documentación de todo el período investigado se quemó en un oportuno incendio en las oficinas de la agencia de seguridad privada que los ‘custodiaba’.

Por fortuna para su propia seguridad, los empleados guardan la documentación y los remitos, con las firmas de los verdaderos responsables. En este contexto, el gobernador Acevedo libra una compleja, silenciosa y feroz interna con las tropas de Kirchner, comandadas por dos capitanejos, el vicegobernador Carlos Sancho y su mentor, el ex secretario privado y hoy empresario multimediático, Rudy Fernando Ulloa Igor". (Publicado por “Tribuna de Periodistas”)

INFORME GLOBAL DE CORRUPCIÓN (I.C.G.) El caso argentino

El ICG incluye evaluaciones sobre el estado de la corrupción en 34 países, incluidos Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica y Guatemala. Si bien del informe se desprende que Latinoamérica todavía se caracteriza por las grandes diferencias existentes en la legislación sobre el financiamiento de las campañas electorales, también se destaca que Argentina es el país modelo más completo en materia de restricciones y transparencia.

Esto se debe a que en junio del 2002, el Congreso aprobó la ley de financiamiento de partidos políticos que establece el primer marco regulatorio para donantes, donaciones y gastos de campaña. Por otro lado, si bien destaca la aprobación por parte de la Cámara de Diputados de la ley de acceso a la información, advierte que la sanción de la norma está aún pendiente en el Senado.

En este sentido, "Chacho" Alvarez precisó durante el lanzamiento que "el informe nos da un instrumento para controlar las cuentas partidarias, que es el corazón de la vida política".

El acápite argentino también señala como positiva la labor de las organizaciones de la sociedad civil en la firma por parte del presidente Néstor Kirchner del decreto que lo autolimita en la selección de los miembros de la Corte Suprema de Justicia.

Pero el ICG también llama la atención sobre las situaciones de debilidad institucional. En el tema de la división de poderes y la situación de la Justicia, cita el caso del juez Roberto Gareca, de Salta, quien investigó y acusó por corrupción a numerosos funcionarios de la administración del gobernador Juan Carlos Romero y luego fue removido mediante un proceso cuestionado por inconstitucional.

Otro de los ejemplos es el del actual intendente de la ciudad de Córdoba, Luis Juez, quien fue removido de su cargo de Fiscal Anticorrupción provincial por el gobernador José Manuel De La Sota. Juez había estado investigando a miembros de su gobierno, entre ellos, a la esposa del mandatario, Olga Ruitort.

Como otra irregularidad institucional, menciona la nominación por parte del presidente Kirchner de Alejandra Minnicelli, esposa del ministro de Planificación Federal, Inversiones Públicas y Servicios, Julio de Vido, al frente de la Sindicatura General de la Nación, órgano esencial en el control de la gestión pública.

En relación a la libertad de prensa en Argentina, el ICG describe el caso del corresponsal del Financial Times, Thomas Catan, quien vio amenazado su derecho a la confidencialidad de las fuentes luego de publicar la sospecha de que los senadores habrían pedido sobornos a banqueros extranjeros en el país como condición para frenar una ley que reinstalaba un impuesto a los Bancos.

Terminamos esta exposición de hechos concatenados a nivel histórico, con el vómito en la “punta de la boca”, el asco y la bronca de ver una historia plagada de canallas y cipayos vende patria.
Pero esto no puede permanecer perenne, debe ser atacado y extraído el mal de cuajo, hay que arrancar las tripas de estos sinvergüenzas, infames traidores a la Patria. A Menem habría que degollarlo, su cabeza ser disecada en forma profesional, colocada en una “chuza india”, debe estar dentro de un vidrio blindado pero que permita verse desde afuera y ser “clavada” ésta, en un lugar de la Plaza de Mayo, a la vista de todo el mundo, pero sin ninguna posibilidad de ser robada, o alterada, para ejemplo eterno del pueblo argentino, y como trata éste, a los más altos e infames traidores a la Patria.

Debe recordar el lector que desde el Fo.Na.Y., denunciábamos la intervención de la señora esposa del actual ministro Julio de Vido, Alessandra Minnicelli en carácter de síndica suplente del directorio de Y.P.F. e imputada en la causa penal 8568/99, caratulada Y.P.F. S/ Delitos de Acción Pública y los imputados en la misma.

El señor Blumberg, juntó más de un millón y medio de firmas, para intentar cambiar algunas cosas relacionadas con la inseguridad y las leyes hechas a medida de la delincuencia.
Se juntaron más de un millón de firmas para garantizar alimentación básica a los niños menores de cinco años y embarazadas.

Desde el clero, en contra del aborto, también juntaron firmas. Presentaron dos millones ante la Corte, pero las firmas no cuentan como argumento.

Y por otras tantas causas perdidas, el pueblo ha juntado firmas por millones y con ello, nada se logra, por eso desde el Fo.Na.Y. Foro Nacional Ypefiano, proponemos tomar medidas de acción directa contra las multinacionales y contra el propio gobierno traidor. Ahora debemos soportar la falta de Gas-Oil, una vergüenza inaudita, mientras se siguen aceptando las exportaciones y más arriba leyeron que a los amigos del poder, el Gasoil no les falta.

Por todo lo visto, insistimos en que no se le devuelve un guantazo en la cara a quien nos matara y lo sigue haciendo, a abuelos, padres, hermanos, hijos… ¿No?

Rogamos que la lectura de esto caiga en corazones patrióticos, para enfrentar al mundo del poder político y a las multinacionales saqueadoras y colonialistas, hasta lograr echarlas de nuestro suelo y dar el castigo merecido y ejemplar a los cipayos internos de Argentina; y seguramente esto no será “juntando firmas”.

(*)= antinacionales-- Por ello el Ad Infinitum per secula seculorum


JoséAntonioTonón
Coordinador Nacional del Fo.Na.Y.
Historiador del Petróleo
Ex- Trabajador de Y.P.F.
Provincia de Mendoza - República Argentina

 
 
 
 
  HOME
 
 
organigrama / multimedia / anexo documental / colabore / contacto

 

webmaster: visualfreak_juan@yahoo.com.ar