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El oleoducto Baku-Tiflis-Ceyhan, dominado por British Petroleum
(BP) con 30.1 por ciento de las acciones (no dice que BP se encuentra
bajo la férula de la célebre dinastía de los
banqueros hebreos, los Rothschild), "ha cambiado en forma dramática
la geopolítica en la costa oriental del mar Mediterráneo
El solvente director de Réseau Voltaire (25-07-06), Thierry
Meyssan, judío francés muy crítico de los militares
de Israel, afirma que la "ofensiva del ejército israelí
contra Líbano, planificada desde hace mucho, es supervisada
por el Pentágono". Abunda sobre el "caos constructivo"
de los "neoconservadores adeptos de Leo Strauss", cuyas
teorías permiten que "se confundan los intereses imperiales
de Estados Unidos con el Estado judío". Se trata de
un "operativo de EU ejecutado por Israel".
Las doctrinas seriadas Wolfowitz-Huntington-Netanyahu-Perle-Kristol-Bush-Halutz
están siendo implementadas por las duplas Cheney-Rumsfeld
en EU y Netanyahu-Olmert en Israel, en conjunción con los
centros ultrarradicales israelíes-estadunidenses IASPS-PNAC-AEI
(por sus siglas en inglés; ver Bajo la Lupa, 23-07-06). En
México, sus aliados son los antidemócratas y filoplutócratas
Krauze (padre e hijo, Enrique y León) y los mediohermanos
Gutman (Rozental y Castañeda), quienes se desviven para entregar
el petróleo, el agua y el uranio a las trasnacionales anglosajonas-israelíes
mediante la presidencia espuria de Calderón.
La aplicación de las seriadas doctrinas israelíes-estadunidenses
va viento en popa como se observa en las cotizaciones de las acciones
petroleras anglosajonas que han roto todos los récords al
reciente trimestre (Bloomberg, 27-07-06).
El célebre comentarista Ted Koppel afirma en un editorial
que "EU se encuentra ya en guerra contra Irán",
pero que "por el momento la batalla se libra por conducto de
subrogados" (New York Times, 22-07-06).
Marwan Hamadeh, ministro de lo que queda de las telecomunicaciones
en Líbano, aseveró que la ofensiva de Israel constituía
una "guerra por procuración" de EU contra Irán
(An-Nahar, 29-07-06). Ya vimos que parte de la guerra global en
proceso comporta como corolario las "guerras del agua",
que comprenden la captura del río Litani por el Estado hebreo
(ver Bajo la Lupa, 26-07-06), así como los ríos vitales
de Irak y Siria.
Michel Chossudovsky (MC) , feroz economista canadiense del Centro
de Investigación de la Globalización (globalresearch.
com, 26-07-06), vincula la guerra israelí en Líbano
con "la batalla por el petróleo", en específico,
con la reciente inauguración el pasado 13 de julio (en vísperas
de los crueles bombardeos hebreos) del oleoducto anglosajón
Baku-Tiflis-Ceyhan (BTC), "principal oleoducto estratégico
del mundo que canalizará más de un millón de
barriles al día a los mercados occidentales". Comenta
que a la "recepción en Estambul para festejar la inauguración
del oleoducto BTC asistió Binyamin Ben-Eliezer, ministro
de Energía e Infraestructura israelí, acompañado
de altos funcionarios del gobierno Olmert, además del presidente
anfitrión de Turquía, Ahmet Necdet Sezer, y los presidentes
de las principales trasnacionales petroleras anglosajonas".
Destaca la colaboración militar de Israel con los gobiernos
de Turquía, Azerbaiyán y Georgia (estos dos últimos
los cataloga de "protectorados de EU" mediante su incorporación
a la OTAN): el Estado hebreo "posee intereses accionarios en
los yacimientos petroleros de Azerbaiyán, de donde importa
casi 20 por ciento, por lo que la apertura del oleoducto BTC mejorará
en forma sustancial las importaciones de Israel del mar Caspio";
agrega que "otra dimensión que está relacionada
a la guerra en Líbano, donde Rusia ha sido debilitada",
tiene que ver con el "relevante papel estratégico que
jugará Israel para 'proteger' el transporte y los corredores
del oleoducto en la costa oriental del mar Mediterráneo desde
el puerto turco de Ceyhan".
El oleoducto BTC, dominado por British Petroleum (BP) con 30.1
por ciento de las acciones (no dice que BP se encuentra bajo la
férula de la célebre dinastía de los banqueros
hebreos, los Rothschild), "ha cambiado en forma dramática
la geopolítica en la costa oriental del mar Mediterráneo,
que se encuentra ahora vinculado a la cuenca del mar Caspio a través
del corredor energético". El oleoducto submarino de
Ceyhan "se conectará al puerto israelí de Ashkelon
para fusionarse al sistema principal de oleoductos en el mar Rojo"
(con el puerto israelí de Eilat).
Queda claro que la depredadora tripleta anglosajona-israelí
busca el control del triángulo del mar Caspio, el golfo Pérsico
y el mar Rojo. De allí la invasión de Etiopía,
apoyada por la misma tripleta, a Somalia, en el cuerno de Africa
frente al mar Rojo y al golfo de Adén, así como la
próxima apertura del frente en Sudán, bajo el pretexto
del montaje hollywoodense de la "ayuda humanitaria" a
Darfur, para controlar el río Nilo desde sus fuentes y sitiar
por la retaguardia a Egipto. Resulta que la misantropía necrófila
condensada en la tripleta anglosajona-israelí, que desde
el 11 de septiembre de 2001 devastó cuatro países
(Afganistán, Palestina, Irak y Líbano), se preocupa
ahora por "los derechos humanos, la libertad y la democracia"
de las tribus de Darfur.
Cita una noticia, que más bien parece aviso oportuno de
The Jerusalem Post (portavoz de los neomoabitas, neoconservadores
straussianos), de hace cuatro meses sobre cuatro acueductos, oleoductos
y gasoductos submarinos de 400 kilómetros de extensión
que "evitarán las costas de Siria y Líbano, para
transportar agua, electricidad, gas natural y petróleo";
este último "para ser exportado al Lejano Oriente".
¿Adónde? No lo dice, pero nosotros podemos enriquecer
su teoría: a India, con quien en forma expedita y en pleno
bombardeo de Líbano (aprobado por EU y Canadá, y callado
por Fox, títere de Baby Bush, más ocupado en defender
los desfalcos de sus hijastros, los Bribiesca, que a condenar la
catástrofe humanitaria en Líbano perpetrada por sus
socios comerciales), la Cámara de Representantes aprobó
el 26 de julio la colaboración energética del régimen
bushiano con Nueva Delhi, la cual socava la contraproliferación
y que con justa razón fue criticada por China (Stratfor,
28 y 29-07-06).
Gracias a las "guerras multidimensionales" de la tripleta
anglosajona-israelí, los oleoductos, gasoductos y acueductos
darían una gran vuelta desde el mar Caspio para conectarse
al mar Rojo y luego vincularse al mar Arábigo con India,
pasando por el golfo de Adén en la contigüidad donde
se libra la guerra silenciosa entre Etiopía y Somalia en
el cuerno de Africa.
A juicio de MC, el esquema irredentista de la tripleta anglosajona-israelí
"tiene la intención de debilitar el papel energético
de Rusia en Asia central, impedir la conexión de China con
los recursos energéticos, y aislar a Irán". Además
del control de Israel y Turquía de las fuentes de los ríos
Eufrates y Tigris en Anatolia, que afectarían a Siria y a
Irak, "el objetivo de Israel es abrir un corredor energético
desde la frontera con Líbano, pasando por Siria, hasta Turquía".
No lo dice, pero en tales circunstancias la balcanización
y las limpiezas étnicas de Líbano y Siria en varios
estados teológicos a lo largo de la costa oriental del Mediterráneo
se vuelven una necesidad imperativa.
La próxima vez abordaremos la guerra de EU (y su apéndice
Israel) contra Irán por la supremacía nuclear en el
golfo Pérsico.
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