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La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación rindió
ayer homenaje al diputado Rodolfo Ortega Peña al cumplirse
32 años de su asesinato, que constituyó el primer
crimen político asumido públicamente por la Alianza
Anticomunista Argentina (Triple A), que respondía al entonces
ministro de Bienestar Social del gobierno de Isabel Martínez
de Perón José López Rega. La Secretaría
evocó a Ortega Peña como un incansable defensor
de los derechos y garantías del pueblo argentino que
llegó en 1974 a la Cámara de Diputados por su
militancia política en el peronismo revolucionario
y, como legislador, prestó juramento afirmando que la
sangre derramada no será negociada.
Ortega Peña fue un reconocido abogado que defendía
presos políticos, era historiador, profesor universitario
y periodista. Desde su banca se hizo eco de reclamos y protestas,
encabezando las movilizaciones sociales, sin distinción
de banderías entre las organizaciones libres del pueblo,
generando así el odio y condena de sus futuros asesinos,
según recordaron ayer en el homenaje. En la Secretaría
describieron como una victoria contra la impunidad que,
una vez restablecido el orden constitucional después de la
dictadura, López Rega fuera procesado y extraditado desde
Estados Unidos, donde residía, para morir en prisión
en 1989 a la espera de la condena.
El homicidio de Ortega Peña fue el puntapié inicial
de una larga serie de asesinatos políticos que tuvo como
víctimas a personalidades y militantes populares. La Secretaría
de Derechos Humanos mencionó, entre otros, a Alfredo Curutchet
y Felipe Rodríguez Araya dos colegas de Ortega que
también defendían a los presos políticos,
a los periodistas Pedro Barraza y Jorge Money, a Carlos Mugica,
al profesor Silvio Frondizi, al ex vicegobernador de Córdoba
Atilio López, a militantes históricos del peronismo
de la resistencia como Julio Troxler y Horacio Chávez y el
ex gobernador de Salta, Miguel Raggone.
Tras estos crímenes estuvieron la Triple A y otras organizaciones
criminales, nacidas en los alrededores de la estructura del Estado
e integradas por policías, militares y civiles, que hasta
marzo del 76 produjeron más de 2000 atentados en todo
el país. De este modo, se puso en práctica la
metodología del terrorismo de Estado resaltaron desde
la Secretaría a escala nacional.
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