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En la reunión anual del Consejo de las Américas,
realizada hace un mes en el porteño hotel Alvear, el gobierno
argentino dio claras indicaciones de su coqueteo con el capital
extranjero. Diferen-tes discursos de los ministros argentinos fueron
sugerentes. En aquella oportunidad, ante la mirada exigente de directores
de empresas estadounidenses, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández,
asegu-ró que "nuestro desafío es atraer inversiones"
y que desde el Gobierno "nunca se discriminó al capital
extranjero". Los discursos de los ministros de Planificación,
Julio de Vido, y de Economía, Felisa Mice-li, se orientaron
en el mismo sentido. Al mismo tiempo, el presidente de la Nación,
Néstor Kirchner, confesaba que "el día del pago
al Fondo lloraba en silencio porque terminaban las ataduras".
Suge-rentes discursos. Aún hay más. El mismo día,
en el mismo hotel Alvear, Ali Moshiri, presidente de Chevron Latin
America (una de las grandes empresas de energía en el mundo)
exigió al Gobierno la desregulación paulatina de los
precios del gas y ventajas impositivas para desarrollar nuevas inver-siones.
Sus quejas se pueden encontrar en cualquier manual de economía
marginalista: "altas cargas fiscales", "aumento de
salarios y costos", "disminución del beneficio",
etc. Moshiri sugirió que "Los niveles actuales de inversión
son suficientes para mantener la producción actual, pero
no para au-mentarla".
Pero si sugerentes son los discursos, contundentes son los hechos.
El pasado miércoles, un mes después de la reunión
anual del Consejo de las Américas, el oficialismo sumó
121 votos para dar media sanción en Diputados al proyecto
de ley que amplía los beneficios para las petroleras multina-cionales
que operan en el país.
Este proyecto había sido presentado ante el Congreso el
19 de mayo de 2005, a instancias del presidente Kirchner, de su
entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, y del ministro
de Planificación, De Vido. En la carta que acompañaba
el proyecto, se aducía la necesidad de implemen-tar un programa
de exploración de hidrocarburos por razones de estricta lógica
mercantil: "Existen extensas zonas -se lee en la carta- que
por su riesgo exploratorio, y por no haberse detectado hidro-carburos
de características comerciales, han quedado relegadas (
)
debido a la falta de incentivos económicos diferenciales.
Es por ello que se trata de promover por la vía parlamentaria
correspon-diente, las modificaciones que hagan más atractiva
y competitiva la exploración de nuestro territorio nacional
".
La lógica de la explotación de los hidrocarburos del
subsuelo argentino, entonces, está al servicio de las expectativas
gananciales de las empresas privadas: los hidrocarburos tiene "caracterís-ticas
comerciales", no estratégicas, son un commodity, una
mercancía más exportable.
En la actualidad, como las zonas de exploración que buscan
promoverse no poseen "caracte-rísticas comerciales",
es decir, como no responden a la ecuación costos/beneficios
del balance em-presarial, el nuevo régimen de promoción
permitiría cerrar tales cuentas. El proyecto, así,
"introduce modificaciones razonables que permitirán
un tratamiento especial para las áreas en las que el capital
de riesgo no ha mostrado interés hasta la fecha"; claro
que sin importar que hasta la fecha se han reventado los pozos existentes
reduciendo el horizonte de reservas disponibles, amparándose
dicho saqueo en la legislación menemista. Así lo expresa
explícitamente esta carta, al asegurar que "los decretos
Nº 2178 de fecha 21 de octubre de 1991, su modificatorio Nº
1271 de fecha de 21 de julio de 1992 y Nº 1955 de fecha 4 de
noviembre de 1994, dentro del marco de la Ley de Hidrocarburos y
de la Ley de Federalización, son un marco regulatorio adecuado
para las zonas de mayor madurez ex-ploratoria". Y que si "La
aplicación de estos planes exploratorios ha permitido dar
continuidad a la exploración en términos generales"
en las nuevas cuencas se indica la "necesidad de promover e
incentivar la exploración con medidas acordes a esas características".
Tal proyecto, que había obtenido el pasado 30 de agosto,
con algunas modificaciones, el dic-tamen favorable de la Comisión
de Energía y Combustibles, establece la creación de
dos "regímenes promocionales de exploración y
explotación de hidrocarburos", aplicables a la totalidad
del territorio nacional, incluida la Plataforma Continental. El
primer régimen es el "Promocional para la explotación
de hidrocarburos", que pone a "disposición a todas
las áreas que no están actualmente con permiso de
exploración o concesión de explotación".
Los beneficios aplicables a las áreas que sean entrega-das
se extenderán entre 10 y 15 años. A estas promociones
sólo podrá accederse en tanto se esté en asociación
con ENARSA, salvo que ésta renuncie a la asociación.
Los adjudicatarios tendrán el bene-ficio de la acreditación
o devolución del IVA, "sobre la totalidad de los gastos
e inversiones realizados en la etapa de exploración y las
inversiones realizadas en el período de explotación".
Respecto al Impuesto a las Ganancias, todos los gastos e inversiones
"serán amortizados en tres cuotas anuales, iguales y
consecutivas", y "los bienes pertenecientes a los titulares
de permisos y concesiones no integrarán la base de imposición
del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta". A su vez,
tendrán el beneficio de la exención del pago de "los
derechos de importación y todo otro derecho, impuesto es-pecial,
gravamen correlativo o tasa de estadística".
El segundo capítulo del proyecto de ley, establece un Régimen
Preferencial para áreas de ex-ploración ya otorgadas
en concesión que están "parcialmente exploradas".
Según el proyecto, se per-mitirá la subdivisión
de estas áreas, introduciéndose las surgentes subdivisiones
en el primer régimen promocional, considerándose como
nuevo permiso de exploración. En tal caso, también
deberá crear-se una asociación con Enarsa, salvo expresa
renuncia de ésta última.
Este proyecto fue cuestionado por legisladores del ARI y la CTA,
FeTERA, MORENO, Auto-convocados, CoCePa, partidos de izquierda,
ONG, organizaciones sociales e incluso la UCR, que se opuso en el
recinto legislativo. Al mismo tiempo que se dio tratamiento al proyecto,
se concentraron sobre la Avenida Rivadavia, enfrente del Congreso,
unas 2000 personas, la mayoría agrupadas en la CTA, en signo
de protesta. En el acto realizado, el Secretario General de la FeTERA,
José Rigane, destacó que es "increíble
que este gobierno le cobre mes a mes el impuesto a las ganancias
a los trabajadores y a los grupos monopólicos del petróleo
los subsidie" (Agencia ACTA).
Estos mismos sectores se habían reunido una semana atrás
para reclamar la reestatización de YPF y criticar la creación
de ENARSA con la figura actual de Sociedad Anónima. A su
vez, habían propuesto públicamente un proyecto de
ley alternativo por la recuperación de las reservas hidrocarbu-ríferas
que fue presentado ayer por el diputado Claudio Lozano. Este proyecto
alternativo establece, entre otras cosas: la derogación de
tres decretos del PEN de 1989 que "garantizan la libre disponibili-dad
de gas y petróleo para su exportación; la fijación
de precios internos referenciados en el valor internacional y la
libre disponibilidad del 70% de las divisas de los hidrocarburos
comercializados en el exterior; que la "fijación de
los precios internos de los combustibles será realizada por
el Poder Ejecu-tivo Nacional"; la creación de una Comisión
Parlamentaria Bicameral que "analizará todos los contra-tos,
permisos de exploración y concesiones de explotación
de áreas hidrocarburíferas, pudiendo deci-dir su nulidad
o resolución"; la suspensión de "toda exportación
de hidrocarburos que no este destina-da a satisfacer la demanda
social de los pueblos de los países limítrofes";
la obligación de que ENARSA sea quien "lleve de manera
permanente la Base de Datos Integral de Hidrocarburos" y que,
"siendo empresa con mayoría estatal permanente, [que]
tiene a su cargo la totalidad de las áreas ma-rítimas
nacionales (
) determine los permisos de exploración
o las concesiones de explotación
"; la exigencia
de declaración de la "necesidad de la recuperación
de las áreas hidrocarburíferas ilegal o irregularmente
adjudicadas a empresas privadas", las cuales deberán
ser adjudicadas a ENARSA bajo "titularidad de los permisos
de exploración y las concesiones de explotación".
En referencia al actual modelo energético y al proyecto
de ley oficial que obtuvo media san-ción, el presidente del
grupo MORENO, Fernando "Pino" Solanas, aseguró
que el "Gobierno está haciendo lo peor de la política
menemista para subsidiar a las petroleras". A su vez, la Federación
de los Trabajadores de la Energía (FeTERA), en una Editorial
difundida durante los últimos días, asegura que "Este
proyecto se presenta en un momento en el que, como consecuencia
de la falta de regula-ción de la actividad petrolera y gasífera
por parte del estado argentino, las reservas de gas y petróleo
han descendido a niveles tan críticos, que permiten anunciar
el comienzo de una etapa de escasez de energía en la Argentina,
de características dramáticas, a partir de 2010".
A su vez, en una nota publi-cada por el MORENO y la Asociación
Madres de Plaza de Mayo, se afirma que está en manos de los
legisladores "resolver si ceden una gran porción de
los ingresos de los argentinos a las mayores be-neficiarias del
espectacular saqueo a que fue sometida nuestra Nación por
el proceso de desregula-ción y privatización, iniciado
en 1989 y aún vigente".
Los periódicos en los últimos días han estado
reflejando una disputa entre, por un lado, el Gobierno y sectores
afines; por otro, grupos críticos de las políticas
implementadas por el oficialismo; y por otro lado, los sectores
opositores que representan los intereses de los grupos económicamente
dominantes. La disputa gira en torno a la crisis energética,
tanto del sistema eléctrico nacional como en lo referente
a la crítica situación en materia de hidrocarburos.
El oficialismo niega la existencia de una crisis energética,
tal como lo sostienen especialistas en la materia. Por otro lado,
los sectores dominantes se quejan por la falta de combustibles para
el crecimiento económico y por los costos que le acarrea
proveerse de energía.
Sin embargo, a pesar de las negaciones rotundas por parte de la
Administración Kirchner, el ministro de Planificación,
Julio De Vido, ha advertido la necesidad de inversiones de modo
tan enérgi-co que hace suponer los límites del sistema
energético. En los últimos días señaló
que "estamos im-pulsando fuertemente el incremento de los niveles
de destilado en nuestras destilerías, actualmente en manos
privadas, pero requiriendo que las empresas hagan las inversiones
necesarias para poder producir la cantidad de combustible que esté
a la altura de las necesidades". Y a su vez aseguró
que "vamos a propugnar con las provincias y las organizaciones
no gubernamentales el uso racional de la energía para asegurar
el suministro a todos los sectores". Por su parte, el ministro
de Infraestructura, Vivienda y Servicios Públicos bonaerense,
Antonio Eduardo Sicaro, negó el posible colapso energéti-co
pero dejó entrever cierta preocupación: "No es
posible pensar en una combinación de problemas que nos deje
a oscuras". Luego agregó que "se está acordando
con el gobierno nacional inversiones en ese rubro".
En este sentido, ante las críticas del posible plan de castigo
a los usuarios por consumo exce-dido, se lanzaría una nueva
campaña de concientización. Es un problema crucial
porque la Secretaría de Energía daría lugar
a que las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap salgan a concientizar
a los argentinos sobre el uso racional de la energía. Cabe
la pregunta de si esa es la conciencia que nece-sitamos los argentinos,
la de consumidores/usuarios comprometidos con el consumo racional.
¿Acaso una sociedad capitalista consumista puede ser racional
en su consumo? ¿No se supone que debe-mos consumir lo más
que podamos? ¿No deberíamos los argentinos, por el
contrario, concientizarnos de nuestra dependencia, de la depredación
que se viene haciendo de nuestros recursos, de la nece-sidad de
recuperar las empresas públicas?
Siguiendo con la disputa, desde los sectores de la Unión
Industrial Argentina se mostró la preocupación por
el plan del gobierno de que la Industria se abastezca por si misma
de los niveles excedentes de energía que consuman respecto
al año anterior. La UIA había propuesto que parte
del costo mediante aumento de tarifas recayera sobre usuarios residenciales
de mayor consumo. Por otra parte, la misión comercial argentina
que viajó esta semana a Suiza, recibió un llamado
de atención de parte de Cristoph Etter, presidente de la
Cámara Latinoamericana de Comercio en Suiza, quien ase-guró
que "hay alguna preocupación porque la energía
funciona a capacidad plena". A su vez, las Pro-vincias anunciaron
importaciones de energía y posibles subas de tarifas para
el verano. Mientras sec-tores del Agro se quejan continuamente por
la escasez de gasoil y su encarecimiento.
La crisis energética no pareciera poder ocultarse, más
aún cuando el último informe de la Se-cretaría
de Energía indica que las reservas de petróleo y gas
sufrieron una fuerte caída. En 2005 las reservas de petróleo
alcanzaban poco más de 8 años de consumo, mientras
que las de gas estaban en 8,6 años. Antes de la privatización
de los recursos durante los '90, las reservas de petróleo
se es-timaban en 13 años y las del gas en 35 años.
Los sectores críticos con las medidas tomadas por el gobierno
en materia de concesiones a las petroleras, aseguran que el proyecto
que logró media sanción en Diputados "nos lleva
a los argen-tinos a repetir la historia: las inversiones y las pérdidas
son del Estado Argentino y las ganancias son privadas (
) Esta
es la forma, en que se pretende subsanar la alarmante declinación
de las reservas de petróleo y gas originadas en la explotación
depredatoria, las exportaciones intensivas e inconstitu-cionales,
la ausencia casi total de las inversiones en exploración
y la desaparición de todo control estatal" (Editorial
Grupo MORENO del 13/09/06).
En la concentración de ayer se presentó una solicitada
intitulada "Basta de saqueo: Pueblo o Petroleras; Patriotas
o Traidores", donde se explica que el proyecto de ley a tratar
"profundiza las políticas de entrega de los recursos
nacionales estratégicos, realizados durante el periodo menemis-ta",
"impide la nacionalización del petróleo y el
gas" y "no termina con la libre exportación de
los hidro-carburos". A su vez, "no recupera la fabulosa
renta anual petrolera de U$S 12.000 millones, que todos los años
se va del país, y que nuestro pueblo necesita", ni "detiene
la crisis energética en desarrollo". En consideración
de los solicitantes y adherentes, el proyecto de ley "asegura
puro beneficio impositi-vo y financiero a las multinacionales del
petróleo". Finalmente, en carta a los legisladores nacionales,
los ciudadanos y organizaciones firmantes asumen "el compromiso
de hacer público ante el pueblo de la Nación, los
nombres de los legisladores que aprueben este proyecto continuador
del saqueo, ade-más de iniciar las acciones legales que correspondan,
en función del derecho que nos asiste el articu-lo 29 de
la Constitución Nacional, que califica a aquellos que otorguen
sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o
las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona
alguna, de infames traidores a la Patria".
Todas las organizaciones del orden nacional debemos conseguir la
unidad, como paso previo al triunfo popular, para batallar por la
soberanía nacional y la revolución social. Ni una
ni la otra se darán por separado. La lucha es en nombre de
la conciencia nacional, que es conciencia de la dependencia y de
la falta de autodeterminación que deben terminarse. Como
escribió J.W.Cooke: "
el proyecto de la patria
como proyecto de liberación, la solidaridad entre los hombres
para luchar por una sociedad sin verdugos ni explotados, todo lo
que es cálido, generoso, amor por los seres humanos, lealtad
a nuestro destino argentinos y americanos".
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