01-Oct-2006   organigrama multimedia anexo documental colabore contacto
“O se está al servicio del país en contra de la deuda externa, o se está al servicio de la deuda externa en contra del país”
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Actualidad histórica del petróleo
Las multinacionales del petróleo - Casos históricos
Foro Nacional Ypefiano

REPETITIVA ES, LA HISTORIA DEL PETRÓLEO A ESCALA MUNDIAL
TODO CUANTO SE LLEVA ESCRITO HACEN MUCHOS AÑOS SIGUE SIENDO VALORADO COMO ACTUAL, COMO SI ESE “PASADO” NO HUBIERA OCURRIDO JAMÁS O SE VIVIERA EN UN PRESENTE ETERNO

El Foro Nacional Ypefiano de Argentina, entrega parte de esta historia, y muestra explícitamente la actualidad del pasado.

“Una serie de escritos reunidos de diversos periódicos y revistas por el año 1.969 indicaban que la industria petrolífera internacional ya tenía serios problemas con el público y soportaba el fuego en distintos frentes que iban desde el favoritismo en los impuestos, hasta la contaminación del medio ambiente”.

Indicaron también que, lejos de cambiar sus métodos y por lo tanto reducir sus beneficios, puede extenderse aún de manera más completa, nefasta y mortal.

Se ha dado una convergencia de opiniones airadas sobre el tema de la conservación de lo que queda de nuestro medio ambiente, opiniones que han ido aumentando su vehemencia tanto por parte de la derecha, como de la izquierda y el centro, prediciendo tiempos difíciles para la industria petrolífera.

Las compañías han animado o financiado muchos estudios sobre su industria, con conclusiones favorables a priori. Hubo un pequeño grupo de hombres que cambiaron la historia a partir del siglo XIX, perforando los depósitos de petróleo del mundo y enriqueciéndose ellos en gran manera, no seremos, ni somos piadosos sobre la influencia de esos hombres en nuestras vidas.

Desgraciadamente, desde su posición, los resultados de sus esfuerzos se hacen cada día más palpables. Han comenzado las guerras hace más de setenta años, por la posesión de las fuentes de petróleo y probablemente se repetirán una y otra vez. Incluso si la cuestión del petróleo se pudiese llevar pacíficamente (muy poco probable), la humanidad seguiría enfrentándose por la polución atmosférica y la contaminación del agua, causada por el petróleo y la combustión de los motores.

La Biblia nos permitía “un poco de aceite en el candil” para alumbrar nuestros hogares, pero ahora nuestros candiles se desbordan. Durante los primeros meses de 1.969, había una gran cantidad de pruebas de que la humanidad había cerrado trato faústico, al aceptar las comodidades suministradas por el petróleo y sus productos derivados. Hacia la mitad de ese período, el columnista de un periódico declaró que: “fue un nefasto día, aquel en que alguien descubrió que el petróleo podía usarse como combustible precioso. Si se detienen a pensar durante veinte segundos seguidos acerca del negocio del petróleo, acabarán hundidos en una ciénaga de perversidad… Recuerden los problemas que el petróleo ha causado al mundo… como agente de polución física, social y moral. La filantropía de los Rockefellers y otros se empequeñece cuando se la considera teniendo en cuenta los años de destrucción del paisaje y de explotación de la tierra y sus hombres” (Harriet Van Horne, “New York Post”, 21 de febrero de 1.969).

Fueron realmente tiempos difíciles para el responsable de la imagen pública de la industria, campo del que fue incidentalmente pionero un genio de la propaganda empleado por John D. Rockefeller. Pero ni los anuncios a toda plana en el “New York Times” y “Wall Street Journal”, ni otros métodos menos obvios, podían sofocar las noticias intranquilizadoras sobre lo que el petróleo estaba costando a la humanidad. En febrero de ese año una plataforma marítima situada en el Canal de Santa Bárbara había sufrido daños importantes, y millones de litros de petróleo por hora fluyeron al mar, y las playas cercanas quedaron cubiertas por la marea negra. El daño que le petróleo puede hacer a las playas y a la vida silvestre, había quedado demostrado dos años antes, cuando el “Torrey Canyon” derramó cien mil toneladas de crudo en el canal y las playas inglesas. Poco tiempo después, las relaciones entre Norteamérica y Perú llegaron casi a la ruptura, cuando esta última Nación, se hizo con el control de la Internacional Petroleum Company, (filial de la Estándar Oil de Nueva Jersey), que había estado operando en Perú a lo largo de casi cuarenta y cinco años. En el Oriente Medio, había una gran tensión entre Israel y la Alianza Árabe, y le servía como telón de fondo la guerra secreta por la posesión de los recursos petroleros de dicha área.

En el interior de Ámérica, el petróleo ha incidido en los asuntos sociales, políticos y económicos, embarrándolos. Un dato polémico, significativo en gran parte porque mostraba el chanchullo político montado por la industria petrolera, fue la propuesta de establecer una enorme refinería, instalaciones para el almacenamiento y una zona destinada al comercio exterior en “Machiasport” cayese en el vacío y la integridad del mercado interior, que se había defendido con celo del petróleo extranjero, más barato, quedase preservada “New York Post”, 20 de marzo de 1.969”

En diversos lugares de los EE. UU., desde North Slope de Alaska hasta el Sur, y durante éste período de tiempo, los americanos experimentaban de nuevo los “beneficios” del descubrimiento y la explotación del petróleo. No sólo les preocupaban los peligros de las aguas costeras producidos por las prospecciones en alta mar, sino que estaban aprendiendo en el interior, y de primera mano, cómo una torre de petróleo puede parecerse bastante a un crucifijo. A finales de diciembre de 1.968 comenzaron unas operaciones en Blue Creek (Virginia del Oeste). Al cabo de unos pocos meses, los habitantes de la región quedaron apabullados ante los efectos secundarios registrados. Los taladros atravesaron kilómetros de campos, bosques y tierras de cultivo. La gente que vivía alrededor de estas tierras se encontró con que su abastecimiento de agua estaba contaminado por la sal de los pozos, y ellos no obtenían ningún provecho del petróleo que se extraía, porque no poseían los derechos minerales de sus tierras.

En esos primeros meses de 1.969, período atípico, aunque se tratase de cien años de la historia del petróleo, ciertamente no abarcaban al resto de la humanidad. En ese siglo, un puñado de hombres se han hecho enormemente ricos, inmensamente poderosos y cada vez más arrogantes, por el privilegio que han monopolizado, el derecho a extraer petróleo de la tierra, refinarlo y lanzarlo al mercado. Han ejercido su influjo en el equilibrio geopolítico mundial de modo incalculable; el grado exacto, raras veces lo admiten los líderes nacionales, porque el petróleo es estratégicamente tan necesario al poder político como un sistema de misiles, o una flota de submarinos atómicos.
Y el petróleo no se halla sólo donde se le encuentra, sino que se le puede proteger a través de la diplomacia y la amenaza del poder militar o naval (Por ejemplo, la VI flota en el Mediterráneo, es un auxiliar de tanta o mayor importancia para la industria petrolera que las “defensas del sur” de la OTAN).

El petróleo, como lubrificante de la civilización, se halla en segundo lugar después de los alimentos; como el factor de comodidad más importante del mundo, el medio indispensable para la victoria en la guerra, y la fuente principal de prosperidad en la paz.
En el curso del siglo XX ninguna Nación ha podido pasar a formar parte de las mayores potencias sin tener aseguradas sus fuentes de petróleo.

El oro negro ganó la batalla de Verdún y por lo tanto salvó a los aliados durante la Primera Guerra Mundial, y fue un factor primordial en la derrota de las máquinas de guerra del III Reich durante la segunda.

La amenaza mayor de una posible Tercer Guerra Mundial parece situada sobre las torres de petróleo de Medio Oriente, mal disimulada por la lucha árabe- israelí.

Los magnates del petróleo, son algo más que simples abastecedores y empresarios dedicados a buscar y vender una comodidad. Parecen más bien que forman un supergobierno no oficial, que rige los destinos de todos los demás gobiernos del mundo.

Que nadie olvide que durante la Segunda Guerra Mundial, se acusó a la Standard Oil de New Jersey de haber proporcionado a la Alemania, durante años anteriores a la guerra, una información técnica muy valiosa para la maquinaria bélica nazi. El 25 de diciembre de 1.943 el “Petroleum Times” publicó un artículo titulado “American Business and Standard Oil’s Blueprint for World Trade” (Los negocios americanos y la copia de Standard Oil para el comercio mundial), (escrito por R. Haslam, agente oficial de la ESSO). En el que se defendía el acuerdo de antes de la guerra con Alemania y se declaraba que “los secretos traídos a América desde Alemania hacía quince años por científicos americanos, han sido convertidos en armas poderosas para luchar contra Alemania”.

Las acusaciones, entreveradas de insinuaciones, han sido citadas a menudo posteriormente como prueba de la cooperación de varios cártels por encima de sus intereses nacionales, y a veces en contra de ellos. El documento más importante era un memorando compilado para el Comité Central del Consejo de Dirección de I.G. Farbenindustrie, que estaba entre los capturados por el ejército de los EE. UU. en Heidelberg, adonde habían sido trasladados desde la sede principal de I.G. Farben en Ludwigshafen al final de la guerra. Investigadores del ejército escribieron en una introducción: “En esta respuesta técnica y bien estudiada al artículo de Haslam se destaca que I.G. Farben obtuvo de América in formación mucho más importante para el esfuerzo bélico alemán, mediante el acuerdo con la Standard Oil de New Jersey, que lo que la Standard Oil pudo obtener de Alemania para el esfuerzo bélico americano.

Se llegó a esta conclusión después de un análisis detallado del desarrollo de cuatro áreas técnicas a las que Mr. Haslam ha llamado los “Milagros” que la Standard Oil recibió de I.G. Farben: es decir, Isooctano, Toluil, Opanol y Buna.

El artículo de I.G. sigue describiendo las “múltiples contribuciones “valiosas” que se recibieron “como consecuencia de nuestros contratos con norteamericanos… más allá de lo pactado en el acuerdo… que nos son útiles precisamente ahora durante la guerra; se refiere a : Tetraetilo de plomo; Polimerización; eliminación de cera y asfalto de los lubricantes; el Parflow; y finalmente ayuda para comprar un gran stock de reserva de gasolina y lubricantes para la aviación, que I.G. Forben obtuvo “por sus relaciones amistosas con la Standard Oil”, pero actuando de hecho como “ayudante del gobierno alemán”.

El lector puede analizar, y sacar sus conclusiones, pero de cierto existe que los cártels de las petroleras Internacionales, si deben traicionar a sus propios gobiernos, lo hacen sin más y peor aún, a sus propios pueblos aún en estado de guerra.
¿Podrá ahora aquel “inocente ignorante” seguir creyendo que las empresas que operan en Argentina, no son las que realmente “gobiernan” en todos los aspectos?.
¿Juntando firmas se acaba con esto?
La sentencia de muerte del pueblo argentino ya se firmó hacen décadas, y se está llevando a cabo el genocidio sin que el pueblo reaccione de la manera que debe hacerlo, no se devuelve un guantazo, a aquel que nos mató abuelos, padres, hermanos e hijos. ¿No?.

Rogamos caigan estas palabras en corazones calientes de nobles argentinos patriotas, para enfrentar como se debe a semejante enemigo de la Patria, al externo, y al cipayo de adentro.

Y.P.F. ES PATRIA…!!! Y.P.F. VUELVE…!!!

José Antonio Tonón
Coordinador Nacional
Historiador del Petróleo
Estudioso de Política Energética
Ex Trabajador de Y.P.F.

Provincia de Mendoza – República Argentina
Mail: exypf@yahoo.com.ar

Es de libre publicación siempre que se mencione la fuente.
Godoy Cruz- Mendoza 29 de setiembre de 2.006

 
 
 
 
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