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Los pibes de la fundición, como se los conoce en los barrios,
otra vez están de paro y como se sabe, no les cabe que los
chamuyen. Hace solo 2 meses, mientras la selección de Pekerman
mantenía en vilo a millones de argentinos, los 150 trabajadores
de Fundición Canning del distrito de Ezeiza, mantuvieron
la fábrica totalmente bloqueada por piquetes durante una
semana. Denunciaban los constantes accidentes laborales y exigían
el "blanqueo" de empleados en negro. Un conflicto donde
jóvenes de tan solo 19 años doblaron el brazo de la
patronal y la burocracia de la UOM.
El pasado miércoles 9 Vicente Sergio -dueño de la
metalúrgica- formalizo el despido de Elio Frias, uno de los
trabajadores de la planta, sin motivo justificable, además
lanzó una ofensiva contra el activismo cambiándolos
de sector de trabajo. La medida adoptada por el empresario no fue
considerada un hecho aislado por los metalúrgicos, sino un
nuevo intento de medir la correlación de fuerzas frente a
los trabajadores y su organización de base.
El 13 de junio uno de los obreros, que apenas superaba la mayoría
de edad, recibió el impacto de 380 voltios en su cuerpo.
"El dueño se lo llevó al hospital y nos dijo
que no quería testigos" rememora Fernando Barroso de
22 años. Los accidentes eran una constante, pero este episodio
desbordó la paciencia de los trabajadores. "Muchísima
gente perdió un ojo laburando, un dedo, un montón
de cosas y se terminan yendo por las suyas", comenta a orillas
de la ruta 52.
La fundición se esconde en los fondos casi impenetrables
de la ciudad de Canning, donde el olor a verde y el silencio, pocas
veces alterado, anuncian el ingreso a la zona de los selectos barrios
privados. Sergio, un empresario de antaño, desde hace un
tiempo, contrata solamante a muchachos de entre 18 y 22 años
y preferentemente sin estudios. Cualquiera puede adivinar cual es
la ecuación. Las jornadas diarias de 9 hs de trabajo se extienden
de lunes a viernes por un pago único de $600. No tienen mudas
de ropa ni comedor. No cuentan con ningún dispositivo de
seguridad. Y si desean tener ART -como la ley indica- se la deben
pagar de su bolsillo, como si fueran monotributistas.
Tras el accidente que casi pudo ser mortal, de los 150 trabajadores
que emplea Fundición Canning, 140 votaron a mano alzada el
paro por tiempo indeterminado. Piquete, olla popular, denuncias
en el Ministerio de Trabajo, volanteadas en la zona, eran parte
de las medidas que los activistas realizaban por fuera del aparato
de los "gordos" de la "cegetista" Unión
Obrera Metalúrgica. Finalmente tras un piquete obrero en
la dependencia Banfield de la cartera de Trabajo conquistaron medidas
muy sentidas como el "blanqueo" de 30 trabajadores en
negro y la fijación de fecha para las elecciones sindicales
donde los pibes elegirían a sus propios delegados a contra
mano de los planteos del gremio heredero del golpista Lorenzo Miguel.
Tras el reciente despido, los trabajadores lanzaron un paro durante
el jueves y viernes pasado, que en principio fue desconocido por
el gremio de la UOM, quienes finalmente tuvieron que acceder a las
presiones de los delegados de base y los trabajadores. Por su parte,
el ministerio de Trabajo y Desarrollo Social bonaerense dictó
a última hora del viernes la conciliación obligatoria
para el conflicto de la Fundición Canning.
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