|
Desde hace varios años existen en nuestro país Bachilleratos
Populares de Jóvenes y Adultos organizados por movimientos
sociales. Fueron creados en empresas recuperadas y organizaciones
territoriales. Son el Bachillerato Impa (2004), el Bachillerato
Maderera Córdoba (2005), el Bachillerato Popular Villa 21/24
(2006) en Capital Federal y en Provincia de Buenos Aires, el Bachillerato
Simón Rodríguez en Las Tunas, Tigre (2004), el Bachillerato
19 de Diciembre en la empresa recuperada del mismo nombre, Partido
de San Martín (2006) y el Bachillerato Los Troncos en el
Partido de Tigre. (2006).
En conjunto reunimos a más de 700 estudiantes y más
de 140 profesores que trabajan de manera gratuita. Actualmente se
encuentran en marcha experiencias en el interior de nuestro país
con movimientos campesinos y otros movimientos sociales urbanos.
Contamos con el reconocimiento y apoyo de organizaciones populares
internacionales como el Movimientos Sin Tierra del Brasil, las Escuelas
Populares Farnebo de Suecia, y la Universidad Bolivariana de Venezuela,
entre otras.
Empresas recuperadas por sus trabajadores, organizaciones territoriales
del cono urbano bonaerense y de Capital Federal, junto a cooperativas
de docentes e investigadores, asumieron la decisión, junto
a sus comunidades, de impulsar la creación de estas escuelas
populares en y desde movimientos sociales. Es una experiencia original
por su función socioeducativa y como expresión de
una real participación popular en el campo educativo.
Este conjunto de organizaciones ha denunciado en su propia práctica
los avances del capitalismo neoliberal y la mercantilización
en la educación, así como la transferencia de recursos
por parte del estado a verdaderas empresas privadas educativas (que
incrementan su rentabilidad aumentando la cuota) o las costosísimos
erogaciones con fondos públicos utilizados en programas compensatorios
que ni compensan ni resuelven la condición de riesgo
educativo de la población joven y adulta.
BACHILLERATOS DE JÓVENES Y ADULTOS Educación Popular
Hace pocas semanas un informe del INDEC publicó que casi
la mitad de los estudiantes que comienzan el secundario desertan
y que hoy existen 10 millones de personas en la Argentina (el 42%,
solo en el 1° trimestre /06) que no completaron esta etapa de
educación básica
Esta situación aún es mas grave atendiendo que la
tendencia al abandono es creciente, lo que implica que ni la baja
en los índices de desocupación ni el crecimiento del
PBI de los últimos años lograron resolver esta problemática.
Creemos que esta situación muestra dos cosas: por un lado
la profunda crisis del sistema educativo y por el otro la incapacidad
de las políticas públicas en resolver esta aguda situación
social. El informe expresaba asimismo que los niveles de deserción
aumentaban en relación proporcional a las condiciones socioeconómicas.
Para ser claros: cuanto más pobre es la población
mayores son los niveles de abandono escolar.
Por ello, desde las organizaciones populares entendemos que no
hay salida de la crisis sin la participación de los movimientos
sociales y del conjunto de nuestro pueblo. No basta con consultas
o simples jornadas de intercambios superestructurales, es necesario
avanzar en acciones de real protagonismo popular. Por ello, no compartimos
las ambigüedades y dilaciones de los funcionarios de estado
a la hora de atender y dar cuenta de los reclamos concretos de participación
y protagonismo en el campo educativo impulsado por los movimientos
sociales.
Hasta la fecha hemos tenido numerosas reuniones con las autoridades
educativas responsables de ambos distritos, en general reconocen
el valor educativo y social de estos emprendimientos pero no se
han logrado soluciones de fondo: ni el reconocimiento definitivo
de las escuelas ni mucho menos los recursos que estos emprendimientos
necesitan para permitir su continuidad. Como creemos en que, es
el estado el que debe ser el único garante de una educación
pública y popular, promoviendo experiencias de articulación
con movimientos sociales en áreas tan complejas como la educación
de jóvenes y adultos es que exigimos:
· Reconocimiento y Financiamiento de todos los Bachilleratos
Populares de Jóvenes y Adultos vinculadas a experiencias
de educación popular en organizaciones sociales.
· Reconocimiento de los educadores populares con iguales
derechos que el conjunto de los trabajadores de la educación
· Rechazamos la discriminación de la que son objeto
nuestras escuelas populares y exigimos la modificación del
régimen de subsidios del Estado que permite la transferencia
de recursos a verdaderas empresas privadas educativas con fines
de lucro y que impide que nuestros Bachilleratos de educación
popular gratuitos y públicos perciban subsidios con regularidad
|